Dos de los grandes bancos de inversión de Wall Street perderían hasta 170 millones de dólares en tarifas y costos por la Oferta Pública Inicial (OPI) del negocio asiático de la cervecera Anheuser-Busch InBev.

La cervecera anunció el viernes pasado que ya no buscaría la que iba a ser la mayor OPI del 2019 en la Bolsa de Valores de Hong Kong.

Se esperaba que Morgan Stanley y J.P. Morgan se embolsaran entre 140 y 170 millones de dólares por asesorar a la mayor cervecera del mundo sobre la OPI, según un reporte de Bloomberg.

Las acciones de Anheuser-Busch InBev subieron 1.86%, a 88.56 dólares en el NASDAQ Compuesto.

La fabricante de marcas como Stella Artois, Budweiser y Corona, entre otras, dijo el viernes que no proseguiría con la OPI, debido a las “difíciles condiciones del mercado”.

El mercado asiático se ha vuelto uno de los principales para Anheuser-Busch InBev.

La cancelación de la OPI también golpeará a la reputación de Morgan Stanley en la región, pues desde el 2017 encabeza la lista de bancos de inversión que listan a empresas en las bolsas de Asia.

La OPI pensaba recaudar entre 8,300 y 9,800 millones de dólares, y habría valuado el negocio de Anheuser-Busch InBev en Asia en 6,400 millones de dólares.

Los recursos habrían ayudado a la cervecera a pagar una parte de su deuda por 100,000 millones de dólares, que obtuvo con la compra de SAB Miller en el 2016.

Las acciones de Anheuser-Busch InBev han subido 35% en lo que va del 2019.

Se complicó

La venta de una participación minoritaria en su negocio asiático habría supuesto la mayor oferta pública de valores de este año. Pero tuvo que descartar los planes el viernes, debido a la oposición de los inversionistas al precio solicitado. El tropiezo aumentará la preocupación sobre los límites del crecimiento mediante adquisiciones de Anheuser-Busch InBev.

Ayer, el precio de la acción apenas se movió, pues Asia sólo representa 14% del flujo operativo (EBITDA) de la compañía, que quería sacar a Bolsa sólo 15% del negocio de Asia.

La matriz buscaba una valoración de al menos 54,000 millones de dólares, 18.4 veces el EBITDA del 2019, según Jefferies.

El presidente ejecutivo, el brasileño Carlos Brito, insistió en que sólo vendería al precio justo.

Cualquier revés podría poner en riesgo de nuevo el dividendo, que se redujo a la mitad el pasado octubre para ahorrar 4,000 millones de dólares anuales.

Una de las principales motivaciones de la OPI era crear un vehículo asiático que pudiesen adquirir rivales regionales. Su cancelación dañará la capacidad de la empresa para crecer mediante adquisiciones importantes. Difícilmente es el escenario soñado.

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