Washington. Donald Trump incitó a la insurrección y se regocijó con la violencia perpetrada por sus simpatizantes en el Capitolio, que fue la culminación de meses de estrategia para desacreditar el proceso electoral, argumentaron el día de ayer los demócratas en su rol como fiscales en el juicio político contra el exmandatario.estadounidense.

Después de atizar a sus partidarios afirmando que las elecciones fueron robadas, Trump "renunció a su rol de comandante en jefe y se convirtió en el incitador en jefe de una peligrosa insurrección" el 6 de enero, afirmó el legislador demócrata Jamie Raskin, que actúa como líder de los fiscales en el proceso en el Senado.

Los demócratas deben convencer a 17 senadores republicanos de que el exmandatario es culpable del cargo de incitación a la insurrección, si quieren reunir la mayoría necesaria para condenarlo, algo que por el momento parece improbable. El objetivo del juicio en el Senado es declarar culpable a Trump para después organizar otra votación para inhabilitarlo políticamente.

Se espera que la presentación de los cargos por parte de los delegados demócratas de la Cámara de Representantes tome un par de días, a diferencia del primer juicio político contra Trump el año pasado por las acusaciones de abuso de poder, un proceso que se arrastró durante tres semanas.

Trump -que está en Florida- no comparecerá en la argumentación del proceso y hasta ahora se ha mantenido en silencio.