Washington. En el inicio formal del tercer juicio político en la historia de Estados Unidos, la bancada republicana en el Senado rechazó las reservas demócratas a las reglas del impeachment contra el presidente Donald Trump para presentar nuevas pruebas e interrogar a funcionarios de la Casa Blanca.

Los legisladores debatieron las especificaciones para la puesta en marcha del juicio y, a pesar de existir reservas al dictamen por parte del partido minoritario, éstas fueron desechadas por los republicanos, quienes han demostrado total respaldo al presidente.

El repúblicano Mitch McConnell hizo cambios de último momento a la resolución, debido a la polémica generada entre demócratas y republicanos por lo que admitió sólo dos cambios respecto a su plan inicial en las reglas del juicio; propuso que cada parte, los acusadores y la defensa, tuvieran 24 horas para presentar sus argumentos durante tres días, lo que permite que las sesiones sean de ocho horas. Además, admitió que se pueden pedir documentos más adelante en el juicio.

En la sesión de este martes, los republicanos rechazaron cinco enmiendas presentadas por los demócratas para solicitar documentos a la Casa Blanca, al Departamento de Defensa y la Oficina de Presupuesto y Administración, así como tambien desecharon llamar a declarar a Mick Mulvaney, jefe de Gabinete interino de la Casa Blanca, y se negaron a citar una serie de documentos del Departamento de Defensa relacionados con el escándalo de Ucrania.

La votación en las cinco enmiendas fue de 53-47, siguiendo las líneas de cada partido.

En busca de acelerar el proceso, al finalizar la votación de la cuarta enemienda McConnell propuso al líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer,  juntar las enmiendas restantes para hacer una sola votación, ya que “observó cierta similitud entre ellas”, a lo cual el demócrata se negó y manifestó: “No hay ninguna razón para que se voten todas esta noche, puede ser mañana. Pero no van a renunciar a que quede evidencia de todos los testigos y documentos que los republicanos se niegan a escuchar, uno por uno”.

La discusión sobre más reservas y enmiendas al dictamen inicial continuó al cierre de esta edición mientras los demócratas seguían solicitando cambios para presentar nuevos documentos que permitan robustecer la argumentación frente a los cargos que enfrenta Donald Trump por obstrucción al Congreso y abuso de poder.

Juicio político con una destitución improbable

Se requiere una mayoría de dos tercios de 67 votos en el Senado de 100 escaños para condenar y destituir a Trump. Pero debido a que hay 47 demócratas contra 53 republicanos, se espera que el presidente siga en su cargo.

En el improbable caso de que el presidente estadounidense fuera declarado culpable, sería destituido y el vicepresidente Mike Pence tomaría juramento como presidente.