La exgobernadora de Alaska, Sarah Palin, quedó fuera. Pero el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, está adentro.

El congresista por Texas, Ron Paul, no aparecerá, pero su hijo, el senador por Kentucky, Rand Paul, subirá al escenario.

La lista completa de oradores para la Convención Nacional Republicana en Tampa, a finales de este mes, ya está configurada y revela un cuidadoso intento del Partido Republicano para poner de relieve a las voces que harán las delicias de la base del partido en el salón de campaña, al mismo tiempo que se excluyó a los que podrían alejar a los votantes independientes que vean el evento por televisión.

El intento del partido para enhebrar esa aguja se hizo evidente ayer con el anuncio de que Christie -una de las pocas figuras republicanas que atrae a todo el amplio espectro del partido- tomaría el codiciado papel de orador principal.

El tono combativo y contundente de Christie coincide bien con el espíritu de lucha en las raíces del Tea Party del Partido Republicano. Pero sus posiciones sociales más moderadas y su ocasional disposición de usar su afilada lengua contra su propio partido le ha ganado también seguidores entre los votantes republicanos no tradicionalistas.

En un comunicado, Christie prometió utilizar los 20 minutos de su discurso para ofrecer el tipo de evaluación franca de la carrera por la cual es conocido.

El partido también trabajará para elevar a figuras consideradas como jóvenes y brillantes estrellas que podrían ayudar a ampliar el atractivo del Partido Republicano con las mujeres y los latinos, sobre aquellos quienes ayudaron a astillar al partido a lo largo de los meses que duró la dura la temporada de primarias republicanas este año.

El senador por Florida, Marco Rubio, presentará al candidato presidencial Mitt Romney. Un par de gobernadoras Susana Martínez, de Nuevo México, y Nikki Haley, de Carolina del Sur, también hablarán.

De los que fueran rivales de Romney durante la contienda por la nominación republicana, sólo el exsenador Rick Santorum fue invitado a hablar.