San Salvador. Más de 130 salvadoreños han sido asesinados tras ser deportados de Estados Unidos desde el 2013, dijo la organización estadounidense Human Rights Watch, que detalló el peligro que enfrentan los migrantes por el endurecimiento de las políticas del presidente Donald Trump.

En su informe titulado Deportado al Peligro, el organismo documentó 138 casos de salvadoreños a los que mataron después de que los deportaran a su país, pero sostuvo que el número de casos probablemente sería mucho mayor, tomando en cuenta que no existen cifras oficiales.

Desde el comienzo de su mandato, Trump ha endurecido las políticas para hacer más difícil a los centroamericanos pedir asilo, forzando a miles a esperar en México las revisiones de sus casos. El tema promete ser una piedra angular de su campaña de reelección.

En uno de los casos documentados, Camila Díaz, una mujer transgénero de 29 años, solicitó asilo en Estados Unidos en agosto del 2017 para escapar de las amenazas de muerte y extorsión de la pandilla multinacional Barrio 18.

Después de su deportación en noviembre del 2017, regresó al trabajo sexual en la capital, San Salvador, donde finalmente fue secuestrada y golpeada hasta la muerte, según una amiga cercana y la fiscalía general.

Oficialmente, Camila fue lanzada desde una camioneta de la policía y posteriormente murió.