El presidente del gobierno español ha asegurado que no va a tratar ni comerciar sobre un proceso secesionista que pasa por encima de la Constitución , conduce a la fractura de España y a la liquidación de la soberanía nacional .

Nadie nos puede pedir que seamos cómplices de esa arbitrariedad y no lo vamos a hacer , ha remarcado el líder el Partido Popular (PP) en el discurso de clausura del XVIII Congreso del Partido, donde ha remarcado que el proceso secesionista catalán es un disparate y que no permitirá nunca un referéndum que vulnera la Constitución y busca la ruptura de España y Cataluña.

Rajoy, que centró la mayor parte de su intervención en el desafío catalanista, advirtió además que un proceso de secesión no es una poda agradable hecha por un jardinero, por un amable jardinero, sino un amputación terrible y dolorosa que no hay cirujano que salve .

Ha incidido en que nadie puede reclamar, y menos un responsable político, al gobierno, que incumpla la Constitución y la ley, que es lo que supondría separar Cataluña de España cuando la soberanía corresponde a todos los españoles.

El jefe del Ejecutivo ha recalcado que no se está planteando un mero debate sobre el modelo de Estado y su articulación territorial, sino la eliminación de la soberanía nacional y, para ello, se están saltando la ley a la torera y los derechos de los españoles.

Pero ha insistido que, con respecto al cumplimiento de la ley, no es posible negociación alguna. Es el abc de la democracia y se entiende, salvo que de forma premeditada no se quiera entender, que es lo que está ocurriendo , comentó.

Rajoy admitió que la Constitución se puede cambiar si así lo deciden todos los españoles, aunque no lo ha recomendado, porque juntos se está mejor que separados.

Dejado claro este asunto, es evidente que estamos dispuestos a dialogar , ha asegurado, porque hablar es importante y no hay que dejar nunca la silla vacía , ha dicho en alusión a la ausencia del presidente catalán, Carles Puigdemont, en la reciente Conferencia de Presidentes autonómicos.

Por eso, ha ofrecido un sí rotundo y nítido al diálogo, pero sin imposiciones, monólogos, contratos de adhesión y, por supuesto, sin saltarse la ley .

Quiso recordar a la inmensa mayoría de catalanes que se sienten españoles para decirles que el gobierno y el PP los sienten muy cercanos y que nunca los va a abandonar.

También se dirigió a los catalanes engañados en su buena fe , a los que les han ofrecido lo que no es posible, colocado el señuelo de la independencia como remedio de todos los males y ocultado los enormes perjuicios y consecuencias políticas, económicas y sociales que acarrearía la ruptura con España.

Catalanes a las calles

El próximo domingo habrá una manifestación en Barcelona a favor de la independencia. Desde la semana pasada, cuando el poder Judicial castigó al expresidente catalán Artur Mas a 10 años sin la posibilidad de ocupar cargos públicos, el pulso independentista comenzó a recargarse. El plan del actual presidente Puigdemont incluye un referéndum en verano.