Berlín. Francia, Rusia, Turquía y Alemania acordaron fortalecer el embargo de armas a Libia, reforzar un cese al fuego y comprometerse a no intervenir en el país, pero la reunión fue opacada por bloqueos en campos petroleros por facciones leales al comandante Khalifa Haftar que amenazaron con reducir la producción de crudo.

Haftar, cuyo autodenominado Ejército Nacional de Libia está hostigando a la capital, Trípoli, con el respaldo de Egipto, Emiratos Árabes Unidos, mercenarios rusos y tropas africanas, asistió a la cumbre en Alemania a pesar de haber abandonado las conversaciones sobre un tregua la semana pasada.

Libia no ha tenido una autoridad central estable desde que Muamar Gadafi fue derrocado por rebeldes respaldados por la OTAN en el 2011. Durante más de cinco años ha tenido dos gobiernos rivales en el este y el oeste, con grupos armados controlando las calles.

Un comité especial compuesto por cinco militares de cada lado supervisará la tregua, declaró Merkel. Las potencias extranjeras activas en Libia se habían comprometido a mantener un embargo de armas existente en la ONU.