Teherán. Irán destacó el día de ayer 20 de septiembre, el “aislamiento” de Estados Unidos tras proclamar unilateralmente el retorno de las sanciones de la ONU contra Teherán, una decisión rechazada por Rusia y los países europeos que participaron en el acuerdo sobre el tema nuclear iraní.

“Hoy Estados Unidos da la bienvenida al regreso de prácticamente todas las sanciones de la ONU previamente levantadas a la República islámica de Irán”, detalló en un comunicado el secretario de Estado, Mike Pompeo, al anunciar el restablecimiento de las medidas en el primer minuto de ayer 20 de septiembre.

Las sanciones se levantaron en el 2015, cuando Teherán se comprometió, en el marco del acuerdo internacional, a no desarrollar armas nucleares. Estados Unidos se retiró de ese pacto en el 2018, al juzgarlo insuficiente.

“El mundo entero dice que no pasó nada. Esto simplemente pasó en el mundo imaginario de Pompeo”, reaccionó más tarde en la jornada Saeed Jatibzadé, portavoz del ministerio de Exteriores iraní, en una conferencia de prensa.

Para el presidente Hasan Rohani, “la presión máxima estadounidense contra Irán, en su dimensión política y jurídica, se transformó en aislamiento máximo de Estados Unidos”, según declaraciones formuladas en una reunión retransmitida por la televisión.

El gesto de desafío estadounidense al resto del mundo corre el riesgo de hacer aumentar las tensiones internacionales, sobre todo porque el gobierno de Donald Trump amenaza claramente con poner en práctica un sistema de las denominadas sanciones secundarias para penalizar a cualquier país o entidad que no acate sus medidas.

“Si los Estados miembros de la ONU no cumplen con sus obligaciones de aplicar estas sanciones, Estados Unidos está dispuesto a utilizar nuestras autoridades nacionales para imponer consecuencias por esos incumplimientos y asegurar que Irán no se beneficie de la actividad prohibida por la ONU”, declaró Pompeo.

“Ningún efecto jurídico”

Trump podría revelar estas medidas mañana en su discurso ante la Asamblea general de la ONU, a seis semanas de las presidenciales en las que buscará un segundo mandato.

Estados Unidos está casi solo y contra todos: las otras grandes potencias, Rusia, China pero también sus aliados europeos, impugnan esta decisión apoyada en una maniobra legal, el “snapback”.

“Cualquier decisión o acción tomada con vistas a reimponer (las sanciones) no tendría efecto legal”, afirmaron Francia, Gran Bretaña y Alemania en una carta conjunta enviada el viernes al Consejo de Seguridad. Rusia denunció la iniciativa de EU como “ilegítima” que no tendrá “consecuencias legales internacionales”.