Jerusalén. El ministro de Defensa de Israel rechazó las llamadas internacionales para que abra una investigación sobre la violencia mortal a lo largo de la frontera de Gaza con Israel, del pasado viernes, diciendo que las tropas actuaron de manera apropiada y dispararon sólo contra los manifestantes palestinos que representaban una amenaza.

Más de 700 palestinos fueron heridos y 15 fueron asesinados, según funcionarios palestinos. Fue la violencia que ha arrojado el mayor número de muertos en el área desde hace cuatro años.

Grupos de derechos humanos han acusado al ejército israelí por haber usado fuerza excesiva, mientras que el secretario general de la ONU, así como la jefa de política exterior de la Unión Europea han instado a una investigación.

En una entrevista, el ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, dijo que su país no cooperará con una investigación promovida por la ONU si es que la decide abrir.

“Desde el punto de vista de los soldados israelíes, hicieron lo que tenían que hacer”, sentenció Lieberman a la Radio del Ejército israelí. “Creo que todas nuestras tropas merecen un reconocimiento, y no habrá ninguna consulta”.

Las manifestaciones masivas del pasado viernes, donde fueron asesinados palestinos, fueron dirigidas por el grupo gobernante de Gaza, Hamás, y promocionadas como el lanzamiento de una campaña de protesta contra el bloqueo asfixiante del territorio desde hace una década.

Israel y Egipto han mantenido el bloqueo desde que Hamás, un grupo militante islámico que juró la destrucción de Israel, tomó el control de Gaza en el 2007.

En las confrontaciones del viernes, grandes multitudes se congregaron cerca de la valla, con grupos que arrojaron piedras a soldados israelíes.

Las tropas israelíes respondieron con fuego y perdigones de acero recubiertos de goma, mientras que los drones lanzaron gases lacrimógenos desde el aire.