Madrid. El líder independentista catalán Carles Puigdemont aterrizó en Bruselas el día de ayer tras su breve arresto al final de la semana pasada en Cerdeña, informó su abogado, Gonzalo Boye.

"Está en Bruselas y regresará a Cerdeña el domingo" para asistir el lunes a una audiencia judicial sobre su extradición reclamada por España, afirmó el letrado en un mensaje.

Instalado en Bélgica, adonde huyó después de la efímera declaración de independencia que lideró, Puigdemont fue detenido el jueves por la noche a su llegada al aeropuerto de Alguer. Allí tenía previsto participar en un evento cultural en esta isla italiana.

Eurodiputado desde 2019, Puigdemont fue liberado el viernes y tiene que comparecer ante la justicia italiana el 4 de octubre.

La clave del embrollo jurídico del caso radica en la inmunidad de Puigdemont como diputado. El Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) se la retiró el 30 de julio porque consideraba que la orden europea de detención (OED) que pesaba sobre él no se podía ejecutar tal como se lo hizo saber a España a través de la Abogacía del Estado, y por lo tanto no había riesgo de arresto.

Por el contrario, el Supremo español considera que la OED continúa vigente y solo el juez instructor del caso del proceso independentista, Pablo Llarena puede desactivarla y no lo ha hecho.

Esta es la tercera vez que Puigdemont es detenido desde que huyó de España, la primera en Bruselas, a su llegada, y la segunda en Alemania, en marzo de 2018, donde los tribunales tardaron casi cuatro meses en devolverle la libertad total.

No es la primera vez que Puigdemont se enfrenta a la Justicia española y sale airoso. Lo hizo en Alemania, donde permaneció 12 días en prisión, pero no fue extraditado. Luego en Bélgica, una causa de la que aún está pendiente de la resolución, y ahora en Italia, con la vista puesta en la internacionalización del conflicto en Cataluña.

¿Estaba suspendida la orden de detención?

España, a través de la Abogacía del Estado, informó al Tribunal General de la Unión Europea que la OED contra Puigdemont estaba suspendida cuando en realidad no lo estaba. Los servicios jurídicos del Estado realizaron una interpretación de la jurisprudencia europea y consideraron que no se podía actuar contra el expresidente catalán.

El periódico La Vanguardia reveló que la única persona con potestad para activar o retirar las órdenes de detención es el instructor de la causa, Pablo Llerena, y éste en ningún momento la suspendió.

Ahora, la justicia italiana deberá estudiar el asunto y decidir si tramita la entrega de Puigdemont o si por el contrario aplica la doctrina del TGUE.