Ciudad de México. Más allá de la remota posibilidad de que el juicio político contra Donald Trump desemboque en su destitución, este proceso es una estrategia de los demócratas para limitar el poder del presidente y cambiar el balance de las fuerzas en el Senado en este año electoral, coincidieron analistas.

Juan Carlos Barrón, investigador y secretario académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la Universidad Nacional Autónoma de México, precisó que el impeachment es una campaña de los demócratas para tratar de desprestigiar a los senadores republicanos.

“La estrategia de los demócratas es tratar de revertir la mayoría republicana en el Senado, y no tanto para buscar la remoción del presidente. Jurídicamente es altamente probable que Trump haya incumplido la ley en los casos de abuso de poder y la obstrucción al Congreso, si los senadores se empecinan en protegerlo a pesar de las evidencias que se muestren, eso podrá ser utilizado en su contra, porque muchos de ellos van a estar en procesos de elección”, opinó el investigador de la UNAM.

Para Aribel Contreras, académica de la Universidad Iberoamericana, el juicio político también se utiliza para que los demócratas tengan capital político y fuerza ante la falta de un candidato fuerte que pueda darle batalla a Trump en la elección presidencial.

“Los demócratas saben que tienen pocas posibilidades de ganar, pero no es lo mismo reelegirse (Trump) con 51% de votos o  un porcentaje mayor, dentro de la misma derrota hay niveles, por esa razón quieren darle batalla a Trump”, manifestó.

La moneda en el aire

Contreras reiteró que a los demócratas les interesa mantenerse en la Cámara de Representantes, pero buscarán recuperar asientos dentro de la Cámara Alta.

Juan Carlos Barrón concluyó que el impeachment fortalece a Trump frente a sus seguidores “la gente que lo apoya lo va a seguir haciendo hasta el final y la gente que ya lo aborrecía lo seguirá haciendo”.

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