Washington. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mantiene su propuesta de celebrar una cumbre con su homólogo ruso, Vladimir Putin, "en los próximos meses", por considerar que una reunión es "crucial" para "detener" la "escalada", dijo el día de ayer 15 de abril, un alto funcionario estadounidense.

Biden ordenó más temprano sanciones y la expulsión de 10 diplomáticos rusos en respuesta en particular a un gigantesco ciberataque atribuido formalmente a Moscú.

El alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo a periodistas que Washington estaba dispuesto a imponer más medidas si fuera necesario y también que ya se han implementado acciones adicionales que no se hicieron públicas.

"Habrá elementos de nuestras respuestas a estas acciones que permanecerán secretos", dijo.

No precisó si se trataba de un contraataque informático o de otra medida.

A pesar de esto, el funcionario enfatizó que Washington busca reducir las tensiones y quiere que la propuesta de una cumbre Biden-Putin siga adelante.

"Queremos dejar en claro que no tenemos ningún deseo de impulsar una escalada con Rusia", insistió, asegurando que Biden había informado a Putin de estas represalias durante su llamada telefónica esta semana.

En esta misma conversación, el presidente estadounidense hizo el ofrecimiento de una cumbre "en un tercer país" y "en los próximos meses".

"Los rusos aún no han respondido (...) pero creemos que en los próximos meses será crucial que los dos líderes se sienten a discutir la gama completa de problemas que enfrenta nuestra relación", dijo el funcionario.

Sanciones por varios temas

Estados Unidos aplicó una amplia gama de sanciones a Rusia para castigarla por la supuesta interferencia en las elecciones presidenciales de 2020, el ataque de piratas informáticos, el acoso a Ucrania y otros actos "maliciosos".

Entre las medidas también puso en la lista negra a empresas, expulsó diplomáticos y aplicó límites al mercado de deuda soberana rusa. El gobierno podría imponer nuevas medidas, aunque Washington no quiere hacer escalar la situación, dijo el gobierno.

Moscú reaccionó airadamente, diciendo que esto eleva peligrosamente la temperatura entre los dos países, y convocó al embajador de Estados Unidos para lo que dijo que sería una conversación seria.

Biden prohibió a las instituciones financieras estadounidenses participar en el mercado primario de bonos soberanos rusos denominados en rublos desde el 14 de junio.

El Departamento del Tesoro también incluyó en la lista negra a 32 entidades e individuos que, según dijo, habían llevado a cabo intentos dirigidos por el gobierno ruso para influir en las elecciones presidenciales de 2020 y otros "actos de desinformación".

La Casa Blanca informó la expulsión de 10 diplomáticos de la misión rusa en Washington, incluyendo a representantes de los servicios de inteligencia y, por primera vez, nombró formalmente al Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) como autor del ataque informático contra SolarWinds Corp.

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