Beto O’Rourke se dejó caer en el sofá de su sala de estar junto a su esposa, Amy, y rápidamente se quitó los zapatos y los calcetines.

Era una mañana de finales de febrero, semanas antes de anunciar su precandidatura a la presidencia (por el Partido Demócrata). Beto acababa de regresar de hacer una de sus actividades favoritas: caminar entre las montañas Franklin.

En su cabeza todavía se encontraba la inercia del ejercicio.

“Anoche le leí a Amy este pasaje de la mejor entrevista que he leído”, dijo. “Se trata de mitos y diferentes religiones. Y decía, por mucho que tu inconsciente y subconsciente”. Guarda silencio y acto seguido dice: “Lo siento... estoy pronunciando mal estas dos palabras”.

Volteó a ver a su mujer en busca de ayuda.

“Su subconsciente”, dijo Amy, que al igual que Beto es delgada.

“Está bien, sí, de la misma manera que tu subconsciente es el autor de tus sueños”, expresó Beto, inclinándose hacia adelante para frotarse los pies descalzos, lo que provocó un leve gemido de Amy. “De esa misma manera, tu voluntad es autor subconsciente de tu vida”.

Amy y Beto son una pareja joven que se postula a la presidencia del 2020. Ambos son pioneros de las redes sociales y les gusta transmitir gran parte de sus vidas en tiempo real. Son ricos, blancos y tradicionales, el equivalente político de The Truman Show.

Amy, antes de poner su carrera en un segundo plano para apoyar a su esposo, dirigió una escuela.

Si bien es cierto que Beto sedujo a los corazones de la izquierda durante su candidatura al Senado en el 2018, ahora él no se llama a sí mismo un progresista.

Los críticos de Beto suelen preguntarse si tener a un suegro millonario lo ha ayudado a escalar la cima; lo pintan como “privilegiado”. El tipo de filósofo que realizaría un viaje lejos de su familia para decidir si le gustaría pasar más tiempo con ella o postularse para un cargo político.

Lluvia de dólares

El pasado lunes, Beto comentó que los más de 6 millones de dólares recaudados en las primeras 24 horas después de anunciar que se postularía para la Casa Blanca le ayudarán a crear la mayor “campaña política de bases que este país haya visto”.

O’Rourke recaudó 80 millones de dólares en donativos de movimientos políticos comunitarios el año pasado durante su fallida contienda al Senado de Estados Unidos en Texas contra el republicano en funciones Ted Cruz, mientras evitaba dinero de los comités de acción política. Sus primeras cifras de recaudación de fondos para la presidencia serán consideradas como una primera señal de si será tan popular en la contienda a la Casa Blanca como lo fue para el Senado.

Bernie Sanders ha marcado el paso de las donaciones de movimientos políticos comunitarios para el 2020. Apoyado por los 6 millones de dólares que recaudó en su primer día como candidato, recibió más de 10 millones de dólares en la primera semana, en su mayoría de pequeños donantes.

Un viaje a México

Un día, Amy y Beto cruzaron la frontera con México y llegaron a Juárez. Tomaron martinis en un bar llamado Martino’s y se rieron de que ambos tienen narices grandes. Un equipo mexicano que filmaba un comercial de televisión en el bar le pidió a la pareja que se besara frente a la cámara, sin embargo, Beto los desanimó al decirles que Amy era su hermana.

Tenían cuatro meses de haberse conocido. Así fue como Amy descubrió parte de la personalidad de Beto: impulsivo y malhumorado. Él le dijo desde las primeras citas que deseaba llamar Ulises a su primer hijo. Tienen dos más, Molly y Henry.

A su perro lo llamó Roosevelt pensando que era macho. Tuvo que cambiar a Riosie.

“Quiero que te guste ir a dormir conmigo, levantarte, pasear a los perros, pasear por la ciudad en bicicleta de crucero”, le había escrito Beto a Amy el día en que se mudó con él hace 14 años.

Desde hace algunas semanas, la dinámica en la vida de la pareja ha cambiado: “Escuchar música, preparar la cena para los amigos, sentarse en el patio con los perros, leer libros, beber vino en el porche de la entrada”. Todo ha cambiado. ¿Cómo se compara la vida que imaginaron con la que están eligiendo ahora cuando Beto se postula para presidente? “Bueno”, responde Amy con una prolongada sonrisa. “Es completamente contrario a eso”.

La casa que visitó Pancho Villa

Los O’Rourke viven en una casa espaciosa de estilo hacienda en Sunset Heights, en El Paso. En 1915, poco antes de que Pancho Villa invadiera Nuevo México en la batalla de Columbus, se cree que el general revolucionario se reunió con las fuerzas estadounidenses, en esta misma casa, donde sostuvieron conversaciones de paz que a la postre fueron fallidas.

Amy y Beto compraron la casa en mal estado y la restauraron bajo la mano de Amy. Hoy en día, está llena de tenis para niños, bicicletas y pelotas de baloncesto, estanterías de discos vinilo y libreros.

La primera vez que Beto le sugirió a Amy que le gustaría postularse para el Congreso, ella lloró. Amy no quería que se convirtiera en una especie de imbécil de DC. Un día después de las pasadas elecciones intermedias, cuando Beto perdió un escaño del Senado frente a Ted Cruz, ella también lloró.

Después de perder frente a Cruz, Beto le hizo una oferta a Amy: si ella lo deseaba, él sería un padre que se quedaría en casa para que ella pudiera regresar a trabajar de tiempo completo. Ella se negó.

Una hermana de Beto asegura que es Amy la que le mantiene a Beto los pies en la tierra.

No hace mucho tiempo Beto nunca pensaba que se lanzaría a buscar la candidatura presidencial del Partido Demócrata.

Todo ha cambiado. Ahora es uno de los aspirantes que despierta más entusiasmo.

Falta mucho tiempo pero el camino ya lo inició. Será largo pero tendrá a Amy a su lado.