La contingencia sanitaria provocada por el coronavirus ha causado estragos en las finanzas de las familias mexicanas quienes, a falta de ingresos o debido a una reducción de éstos, vieron afectada su capacidad de pago, situación que los llevó a su buscar alternativas financieras como solicitar una prórroga en el pago de sus créditos o la contratación de una reparadora de crédito para negociar sus adeudos.

Ante esta emergencia, especialistas alertaron por el surgimiento de firmas que operan como reparadoras, las cuales no ofrecen garantías de servicio o negociación entre el deudor y las entidades financieras, y por lo tanto podría tratarse de un fraude.

Juan Pablo Zorrilla, director de la reparadora Resuelve Tu Deuda, advirtió que durante las últimas semanas detectaron la aparición de al menos 10 firmas, las cuales describen su servicio como reparación de crédito; sin embargo, no cuentan con el aval ni la experiencia para conciliar deudas.

“Nos preocupa que aquellos que busquen una solución real a sus deudas se vean afectados por negocios poco formales e inexpertos. Como reparadora de crédito, luchamos para contribuir en la formación de una industria profesional y formal que no llegue a manchar la reputación del sector con malas prácticas”, aseveró.

Abacco Reparadora, Impulsa Corp. y Negociamos tu Deuda son algunas de las empresas de reciente creación que de acuerdo con Zorrilla han detectado como falsas.

El Economista buscó información y contactar a las firmas citadas para conocer más sobre su forma de operar y solicitar más informes sobre cómo negocian las deudas, sin embargo, se encontró que ninguna de las mencionadas cuenta con una página de Internet, redes sociales, número telefónico o correo electrónico para comunicarse.

Dado el contexto de crisis e incertidumbre, el director de Resuelve Tu Deuda alertó que probablemente durante los próximos meses seguirán apareciendo más casos de estas supuestas reparadoras que pretenden fungir como negociadoras ante las diferentes instituciones financieras.

“Sabemos que al momento de buscar apoyo para renegociar una deuda, muchos clientes se encuentran desesperados y ansiosos por recuperar su tranquilidad; sin embargo es importante que se informen bien sobre la empresa en la que estén pensando apoyarse”, insistió.

Detecte una reparadora falsa

Si optó por recurrir a una reparadora de crédito para liquidar su deuda, hay puntos clave a evaluar y, con ello, constatar que se trata de una empresa seria que cumple con los compromisos firmados bajo contrato para garantizar la satisfacción del servicio.

Juan Pablo Zorrilla resaltó que uno de los primeros puntos clave a revisar es el tipo de asesoría legal y financiera para orientar a cada usuario, así como las condiciones de negociación para determinar si el deudor se encuentra entre la lista de instituciones con las que tienen convenio y si apoyan en la canalización o manejo de llamadas de cobranza.

Un segundo punto, comentó, es que este tipo de firmas no solicitan ningún adelanto, cobro de comisión o depósito para empezar a negociar la deuda; y una vez que se obtiene la negociación se debe establecer un plan de pagos, el cual deben ajustarse a las capacidades financieras del cliente, no al revés.

Si bien en México no existe una regulación de las reparadoras de crédito es importante verificar que la empresa esté correctamente constituida y dada de alta en el SAT y que cuente con la supervisión de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), además de ofrecer vehículos de ahorro regulados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Revise antes de firmar

Antes de firmar un contrato de servicios, es importante que el cliente conozca a detalle el plan de liquidación que le proponen. En éste se debe incluir cuánto tiempo permanecerá en el programa, cuál será su abono mensual, las comisiones que deberá pagar e incluso las penalizaciones a las que puede enfrentarse si abandona el programa o se atrasa en sus pagos.

El director de Resuelve Tu Deuda explicó que al acercarse a estas empresas lo mejor es verificar que exista una garantía bajo un contrato legal de prestación de servicios y poner atención a otros testimonios de quienes ya fueron apoyados anteriormente; si se sospecha de la legalidad de la firma, lo mejor es solicitar asesoría a organismos como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) o la Profeco, o simplemente evitar el servicio y optar por otras opciones más conocidas en el mercado.

“Como clientes tienen el derecho a solicitar toda esta información, aclarar cada punto de su contrato hasta que no quede ninguna duda”, puntualizó.

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