Intentar asustar a un niño con una historia es muy distinto de sacar de sus cabales a un adulto; las preocupaciones no son las mismas, y en vez de temer que el Coco toque a nuestra puerta, nos da más pendiente que sea un auditor del SAT o el cobrador de un banco.

Para hallar las historias más aterradoras en el manejo de sus finanzas personales, El Economista preguntó a sus lectores cuáles han sido las peores experiencias que han tenido en cuanto al manejo de sus finanzas personales.

Al finalizar la dinámica, realizada en redes sociales, los resultados son de miedo: tarjetas que aparecen a su antojo en el domicilio de algunos clientes, irregularidades en las pólizas de seguro, y el desconocimiento sobre lo que se está contratando, fueron algunas de las constantes. A continuación, los casos más desconcertantes.

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