Después de dos años consecutivos en terrenos negativos, los recursos que se transfieren a los estados por la actividad petrolera repuntaron en la primera mitad del año en curso.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Fondo de Extracción de Hidrocarburos creció 10.3% a tasa anual real en el periodo enero-junio del 2018; en igual lapso de los años 2016 y 2017 se registraron disminuciones de 46.4 y 5.3%, respectivamente.

Este fondo, que pertenece al grupo de 13 de las participaciones federales (Ramo 28), sumó 1,885 millones de pesos. Nueve estados recibieron dinero público por esta vía, los cuales presentaron aumentos, destacando Campeche (10.8%) y Tabasco (9.4%), que concentraron 79.4% del total. Los primeros lugares fueron para Coahuila (25.6%) y Veracruz (10.9 por ciento).

A partir del 2015, el Fondo de Extracción de Hidrocarburos se conforma por los recursos que le transfiera el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo, en términos del artículo 91 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

Es decir, se distribuye entre las entidades que formen parte de la clasificación de extracción de petróleo y gas definida en el último censo económico realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Para el ejercicio fiscal del 2018, el factor de transferencia será de 0.0085 del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo.

El otro fondo que depende de la dinámica del sector petrolero es el referente al derecho adicional sobre la extracción de petróleo, el cual exhibió una variación anual de 6.5%, en términos reales, durante los primeros seis meses del presente año. Previamente mostró contracciones, en el mismo periodo de comparación, de 16.4% (en el 2017) y de 45.8% (en el 2016).

Los recursos totales fueron por 110.5 millones de pesos, repartidos entre seis estados; los mayores coeficientes de contribución se observaron en Tabasco (44.8%), Campeche (39.5%) y Veracruz (11.5 por ciento).

En relación al comportamiento, la transferencia por derecho adicional ascendió en Veracruz (39.6%) y Tabasco (17.6%), y cayó en Oaxaca (52.3%), Coahuila (46.3%), Tamaulipas (12.4%) y Campeche (1.7 por ciento).

Factor

El repunte de los recursos petroleros se debió, principalmente, a la recuperación del precio de la mezcla mexicana.

Del 2014 a la primera mitad del 2018, el precio de la mezcla mexicana alcanzó su punto más alto el 20 de junio del primer año de referencia, con 102.41 dólares por barril, mientras el más bajó se registró el 20 de enero del 2016, con 18.90 dólares, fecha en que comenzó el trazo de una tendencia positiva.

Entre enero y junio la cotización promedió 59.63 dólares, cifra que significó un incremento de 36.1% a tasa anual, pero la recuperación de la mezcla inició el año pasado (crecimiento 38.3% en igual lapso de análisis). Por nivel, el precio aún está lejos de los primeros años de la actual administración federal: 101.13 dólares en el 2013 y 95.06 dólares en el 2014, según información de Petróleos Mexicanos.

Esta actuación todavía no se refleja en la producción de petróleo crudo, la cual sigue a la baja. En junio del 2018 fue de 1.85 millones de barriles por día, frente a 2.01 millones un año antes.

Importancia

Las entidades más beneficiadas por la ligera recuperación del sector petrolero son Campeche y, en menor medida, Tabasco.

En el primer territorio, los dos fondos petroleros considerados representan una quinta parte de las participaciones federales que recibe, mientras en el segundo, arriba de 5.0%, recordando que el Fondo General es el de mayor importancia en todos los estados del país.

El Ramo 28 es el apartado más importante del gasto federalizado, que es la transferencia total de recursos que reciben entidades y municipios.

La buena noticia del repunte de los precios de la mezcla se traslada a toda la actividad económica estatal. Son nueve estados que tienen a la minería petrolera dentro de su Producto Interno Bruto (PIB).

La lista es la siguiente: Campeche (80.4% es el peso del sector en el PIB), Tabasco (53.1%), Veracruz (5.1%), Chiapas (3.6%), Tamaulipas (2.8%), Puebla (1.0%), Nuevo León (0.3%), Coahuila (0.05%) y San Luis Potosí (0.03 por ciento).

Lo anterior significa que una mejora en la industria petrolera traerá mayor dinamismo en los estados donde tiene mayor contribución, aunque este sector tiene un efecto multiplicador en otras ramas económicas.

Además, los fondos del Ramo 28 dependen de la recaudación, que indirectamente se relaciona con la actividad económica. Por ejemplo, si la generación de empleo crece, la entidad recibirá más recursos por concepto del Impuesto sobre la Renta, o si se fortalecen los ingresos de los hogares, el beneficio puede provenir mediante el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.