Querétaro, Qro. Tras el detenimiento que generaron los efectos de la pandemia por Covid-19 en la demanda de superficie industrial durante el segundo trimestre del año, las expectativas de recuperación se proyectan para el próximo año.

El crecimiento del sector logístico, del comercio electrónico y el aumento en la actividad de las manufacturas, se visualizan como los elementos que incidirán en la recuperación del mercado inmobiliario industrial de la región Bajío expuso el director de Investigación de Mercado de la firma Solili —plataforma inmobiliaria— Pablo López.

En específico, la creciente demanda del comercio electrónico podría ser uno de los elementos que incentiven el mercado industrial de la zona y que derivará en un incremento de superficie para establecer puntos cercanos para la distribución de productos, expuso el especialista.

“Estimamos que a partir del próximo año sea cuando el mercado inmobiliario empiece a retomar su rumbo de crecimiento, incentivado por la parte manufacturera, el crecimiento logístico, estamos viendo que en el tema de la pandemia lo que crece es el comercio electrónico. La región Bajío con demanda creciente de comercio electrónico, por lo que es necesario estar cerca de la región para distribuir productos”, agregó.

El potencial de crecimiento que mantiene la región Bajío —abundó— aumenta las perspectivas de recuperación económica en un mediano plazo, para retomar niveles de crecimiento de los años del 2018 y el 2019.

“Creemos que el Bajío tiene el potencial de crecimiento, la oferta, está buscando diversificarse, hay grandes inversionistas y los gobiernos trabajan en conjunto para atraer inversiones y creemos que en el mediano plazo estos mercados puedan llegar a tener comportamientos similares a los que comportaban”, destacó.

T-MEC

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es un componente que alimenta las proyecciones de reactivación para el mercado industrial; sin embargo, podría ser un aliciente, pero a largo plazo.

La incidencia del tratado comercial en la demanda de superficie industrial dependerá del curso que tome la implementación del acuerdo trilateral en el país, lo que implica un cumplimiento gradual. Aunado a que —agregó— no será el único elemento que requiere la región para detonar las zonas fabriles.

“Consideramos que el T-MEC no puede ser lo único que se necesita, sin embargo, no lo veo tan próximo (…) En la medida en que sea asimilado el T-MEC, pero eso dependerá de qué manera se desarrolle el T-MEC en el país”, añadió.

Dentro de la región Bajío, San Luis Potosí y Aguascalientes se caracterizan por tener una alta vocación manufacturera y por mostrar un incremento en sus inventarios, durante el segundo trimestre; además de reportar tasas sanas de vacancia, precios estables y tasas de construcción a la baja. Mientras que la demanda de espacio industrial también registró indicadores negativos.

La caída en los niveles de demanda de suelo industrial —expuso— están ligados al paro de actividades que tuvo la industria manufacturera de la región en el segundo trimestre del año; y es uno de los factores de mayor peso que afectaron la baja absorción de espacios industriales.

En contraste, agregó, Guanajuato reportó un mejor desempeño, motivado por el sector logístico que contrario a la manufactura, tuvo una mayor actividad, debido al alza en actividades de comercio electrónico, entre otros factores.

“Pues Guanajuato reportó un buen trimestre básicamente porque el tema logístico empezó a jugar un papel preponderante (…) Tuvo una demanda que fue de aproximadamente 70,000 metros, estamos hablando de que el factor logístico es el verdadero impulsor de la demanda, el manufacturero que normalmente formaba de 60 a 70% de la demanda al periodo previo del coronavirus, de la pandemia, básicamente ahora entró al desquite en el sector logístico dadas las condiciones de oferta con las que contaba el mercado y sobre todo la ubicación y esta diversificación que está buscando el estado”, expuso.

En Querétaro la actividad logística del estado también amortiguó la contracción generada por la emergencia sanitaria. Referente a la demanda neta, el estado reporta una fuerte contracción, indicador que se ha visto impactado por los altos volúmenes de desocupación. Mientras que en la demanda bruta se registra una contracción anual de 48% y 13% trimestralmente, acumulando 47,000 metros cuadrados arrendados durante el segundo trimestre del año.

estados@eleconomista.mx