Tijuana, BC. El sector industrial de Baja California estima que, en aproximadamente dos años, la participación de la proveeduría local en la compra de insumos por parte de empresas maquiladoras y manufactureras repunte de 2 hasta 11 por ciento.

El presidente del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana, Arám Hodoyán Navarro, explicó que la estrategia para impulsar la proveeduría tiene que ver con la promoción de incentivos fiscales para que más firmas fabriles compren sus productos en comercios locales.

Pero, dijo, también hay otro ángulo que no debe descuidarse: los encuentros de las pequeñas y medianas empresas que producen los insumos con las compañías que los compran, además de la capacitación y recursos destinados a los comerciantes para garantizar que su respuesta sea según la necesidad de los clientes.

Apenas en febrero pasado fue aprobada la Ley de Fomento a la Proveeduría del Estado de Baja California, cuya finalidad es apoyar, fomentar, promover y mantener la actividad de la proveeduría que realicen los particulares en la entidad, así como la creación de políticas públicas relacionadas en la materia, promoviendo la competitividad y el desarrollo económico sustentable.

Lo anterior, “a través de una política de desarrollo empresarial sustentada en las vocaciones regionales, conforme a la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa y la Ley de Fomento a la Competitividad y Desarrollo Económico para el Estado de Baja California”, se lee en el documento publicado en el Periódico Oficial.

Hodoyán Navarro explicó que el objetivo es lograr mayor competitividad y desarrollo económico sustentable, mediante un fondo que alcanzará hasta los 50 millones de pesos, y beneficios en impuestos a cambio de la compra de productos locales.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, Marcello Hinojosa Jiménez, refirió que además hay iniciativas para favorecer la certificación de los proveedores, a fin de hacer más ágil que sean contratadas para dotar de insumos a la industria local, principalmente la maquiladora, uno de los principales motores del desarrollo económico de Baja California.

El porcentaje del incentivo depende de la compra de insumos, pero los beneficios están enfocados en el Impuesto sobre Remuneraciones al Trabajo Personal; Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles; Impuesto sobre Actividades Mercantiles e Industriales; los derechos que se generen del Registro Público de la Propiedad y el Comercio; los derechos que se generen por el control vehicular, entre otros.

Encuentros

El presidente de la Asociación de Industriales de Mesa de Otay, Salvador Díaz, manifestó que otra de las estrategias tiene que ver con los encuentros industriales en los que comerciantes tienen la oportunidad de ofertar su producto directamente a las compañías.

“Esperamos que estos eventos sirvan como catapulta de lo que se puede ofrecer en la frontera. Son años en los que no se ha podido cambiar esta cifra de consumo, pero que con la ley y los encuentros hallamos un camino que nos levante”, indicó.

Se espera que, al cierre del año en curso, los reglamentos de operación de la ley estén bien definidos, con lo que empresarios estiman cambiar la tendencia que actualmente mantiene Baja California con menos de 3% de proveeduría local.

Contribución estatal

Por entidad federativa, el peso de los insumos importados en el consumo total de la Industria manufacturera, maquiladora y de servicios de exportación (IMMEX) entre enero del 2013 y julio del 2018 fue mayor en territorios fronterizos: Baja California (97.3%), Chihuahua (95.8%) y Tamaulipas (87.6%), de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Les siguieron Yucatán (80.4%), Durango (76.0%), Coahuila (73.1%), Guanajuato 70.5%), Sonora (66.8%), Jalisco (66.5%), Querétaro (65.9%), Aguascalientes (65.3%), San Luis Potosí (58.9%) y Nuevo León (58.8 por ciento).

Destacan los casos de Puebla y Veracruz, ya que de los insumos consumidos por IMMEX, alrededor de 40% fue comprado en el exterior.

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