En 10 estados calificados por Moody’s sus fondos de reserva de pensiones fueron utilizados completamente, por lo que registran presiones financieras; la agencia prevé que en cinco años la situación se extienda para el resto del país.

Según un reporte de la calificadora, en los últimos 10 años casi todos los estados han implementado reformas paramétricas a sus sistemas de pensiones (en su mayoría se encuentran bajo un esquema de beneficios definidos), sin embargo, a pesar de esto tendrán presiones en los siguientes cinco años.

“Aunque la asequibilidad y perfil de riesgo de los planes de pensiones estatales varían extensamente de un estado a otro, para 10 estados, los pasivos de pensiones no fondeados están ya ejerciendo presión financiera. Las contribuciones tanto de los patrones como de los empleados han sido insuficientes y los beneficios pueden ser relativamente muy generosos para algunos estados, factores que han resultado en pasivos no fondeados. Aunque la mayoría de los estados ha implementado reformas de pensiones paramétricas, los pasivos por pensiones no fondeados representan una mediana de 106% de los ingresos totales”, se lee en el estudio.

Roxana Muñoz, analista de gobiernos subsoberanos de Moody’s, explicó que si bien la mayoría de las entidades ha implementado reformas a sus leyes de pensiones, éstas han sido principalmente con un enfoque paramétrico, “cambian ciertos parámetros, solamente incrementan las contribuciones que hace el patrón, cambian la edad de retiro o incrementan los años de servicio”.

“Estas reformas tienen efecto en el mediano y largo plazo y las presiones de corto plazo se quedan”, aseguró.

Actualmente algunos estados cubren sus déficits de pensiones con aportaciones extraordinarias, mismas que se prevé incrementen.

“Para la mayoría de los estados, las aportaciones extraordinarias —montos que se transfieren a los sistemas de pensiones para cubrir el déficit de los pagos de pensiones actuales— todavía no representan una carga presupuestaria importante. Se estima que los estados que hacen transferencias dedicarán, en promedio, 2% de su presupuesto adicional a las contribuciones ordinarias de pensiones en el 2019”, refirió la agencia.

En ese sentido, de no corregirse las contribuciones extraordinarias continuarán incrementando a razón de 23% anual, ejerciendo presión en los presupuestos estatales.

Roxana Muñoz señaló que las pensiones es un tema que está presionando a las entidades, principalmente a las que ya están haciendo contribuciones extraordinarias, y en caso de que no se tomen medidas adicionales a las reformas paramétricas, podría ponerle más presión en los próximos cinco años, porque la población envejecerá más y los estados tendrán mayores retos financieros.

“Si como entidad te acabas tu fondo de reserva se tendrá que empezar a enviar aportaciones extraordinarias para poder hacer el pago de pensiones actuales, es ahí donde esta transferencia ejerce presión en las finanzas estatales; vemos que para el 2019 las transferencias extraordinarias representan 2% de los ingresos totales que es un nivel todavía manejable. El tema es la aportación extraordinaria y estimamos un crecimiento de 23% cada año”, puntualizó.

Focos

La analista agregó que los tres estados que ya tienen presión actual, cuyas contribuciones representan más de 4.5% de los ingresos totales, son Chihuahua, Baja California y Nuevo León.

“Sin embargo, Veracruz y Guerrero registran la tasa de crecimiento más alta de aportaciones extraordinarias. En el caso de Veracruz, que comenzará a realizar aportaciones extraordinarias en el 2023, éstas crecerán a un ritmo de 55% anual, mientras que las de Guerrero crecerán 41% anual a partir del 2019”, aseguró.

Enunció que hay tres estados que no van a hacer contribuciones extraordinarias: Guanajuato, Tamaulipas y Jalisco, dado que la suficiencia de sus fondos de reserva es hasta los años 2037, 2029 y 2026, respectivamente.

“El caso de Guanajuato es excepcional, cada cuatro años su legislación indica que debe implementar reformas para mejorar el conteo”, subrayó.

Insuficiente

Roxana Muñoz recalcó que es insuficiente la tendencia positiva demográfica ante esta serie de elementos que presiona a las finanzas estatales.

Ahondó que México, en comparación con otros países, tiene más población joven (menores de 50 años) y que actualmente sus trabajadores activos cubren cinco veces a los pensionados; sin embargo, el efecto de mitigar y ayudar a las finanzas estatales es a corto plazo.

“La demografía mitiga las presiones de corto plazo, pero los costos de retiro pudieran continuar creciendo para los estados con el envejecimiento de su población, si no se mejora el fondeo”, resaltó.

Dependencia de la Federación, riesgo para finanzas estatales: SHCP

Monterrey, NL. El riesgo para las finanzas estatales es que dependan de manera creciente del gobierno federal para cubrir sus pasivos pensionarios, y si la Federación no cubre sus propias responsabilidades no podría apoyar a las entidades, indicó Carlos Noriega, titular de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“Si el peso (de las pensiones) en las finanzas estatales es creciente, la probabilidad de que enfrenten una crisis aumenta y qué van a hacer los gobiernos estatales el día que se presente esa crisis, van a voltear con el gobierno federal”, comentó durante el taller Retos y Soluciones del Sistema de Pensiones.

Consideró que el problema de los estados tarde o temprano se va a reflejar en las finanzas del gobierno federal.

Aseguró que las entidades tienen una deuda en pasivos pensionarios con la Federación por del orden de 90,000 millones de pesos y con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) alcanza 70,000 millones de pesos, además de que piden apoyos para nómina e infraestructura.

A lo anterior, se suma la presión que tiene el gobierno federal al asumir la responsabilidad de las pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social, ISSSTE, Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad, más el programa de adultos mayores.

En el 2013, el monto que pagó por pensiones fue de 467,000 millones de pesos, para este año tendrá que erogar 982,000 millones, cifra que equivale a 20% de sus ingresos de libre disposición, con una tasa de crecimiento anual de 10%, sostuvo el funcionario.

Adelantó que se trabaja para incluir en el próximo año 100,000 millones de pesos más.