Cancún, QR. La decisión de construir una estación del Tren Maya en Bacalar o Chetumal se basará en los estudios ambientales correspondientes y no solamente en la disponibilidad de tierra, aseguró Pablo Careaga Córdova, coordinador del proyecto férreo en el tramo Bacalar-Tulum.

El funcionario del Fondo Nacional del Fomento al Turismo explicó que hay muchos ofrecimientos de terrenos para el trazo de la vía férrea tanto en zonas ejidales como en terrenos privados, pero la decisión se tomará hasta que haya estudios, con base en los cuales se pueda descartar riesgos.

En el caso de Bacalar, hay indicios que hacen presumible una mayor afectación ambiental tanto por la cercanía con la Laguna de Siete Colores como por el suelo kárstico que caracteriza la zona.

Ante ello, refirió, se comenzó a considerar hace unos meses la opción de modificar el plan original para mover esa estación hacia Chetumal, sin embargo, se trata de una decisión que tendrá que estar respaldada con estudios.

En el caso de Chetumal, recordó que está considerada la construcción de los talleres de mantenimiento del tren, por lo que colocar la estación en la capital del estado sería la opción más viable en caso de que se descarte Bacalar.

El comisario ejidal de Bacalar, Luis Chimal Balam, mencionó que aún no han podido concretar una segunda reunión con representantes del gobierno federal para dialogar sobre la conveniencia de mantener la estación en su ubicación original.

Ya sea en Bacalar o en Chetumal, dijo, hay disposición de los dos ejidos para aportar sus tierras, siempre y cuando se cumpla el ofrecimiento de que se convertirán en socios del proyecto y seguirán siendo propietarios de los terrenos.

Recordó que en el caso de Bacalar la asamblea ejidal decidió desde meses atrás aportar tierra al proyecto del Tren Maya, independientemente de dónde se construya la estación, pues en cualquiera de los escenarios habrá necesidad de terrenos, ya que la vía se construirá desde cero y ello significa que necesitarán disponibilidad de predios para el tendido de la vía y toda la infraestructura complementaria.

Recordó que el ejido de Bacalar dispone actualmente de 56,280 hectáreas, cuyos posesionarios son 165 ejidatarios que han decidido de manera unánime no vender sus tierras, sino participar de los distintos proyectos que se avecinan en el mediano y largo plazo.

Consulta

Pablo Careaga Córdova informó con anterioridad que un total de 30 ejidos en Quintana Roo se encuentra en el trazo del Tren Maya, muchos de los cuales tienen comunidades originarias o indígenas, lo cual se está tomando en cuenta para que se aplique una consulta, según lo marca la actual ley, basada en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

Aseguró que ya ha habido reuniones con prácticamente todos los ejidos y comunidades indígenas que está en el trazo del tren, y la amplia mayoría está de acuerdo con el proyecto, aunque se necesita entregarles más información para que conozcan más a detalle los beneficios.

Somos conscientes, dijo, de que hay una preocupación legítima que está siendo manifestada por grupos ambientalistas y académicos, ante lo cual se está conformando un consejo científico mediante convenios con universidades nacionales e internacionales para que sirva de mediador y se atienda desde un punto de vista objetivo cualquier inquietud o preocupación que pueda estar generando el trazo del Tren Maya.

Además de las consultas, la delegada en Quintana Roo del Instituto de Antropología e Historia, Adriana Velázquez Morlette, señaló que son necesarios estudios de prospección arqueológica para evitar que el trazo del tren afecte vestigios prehispánicos.

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