Lectura 3:00 min
Sector automotriz aumenta su relevancia en la revisión del T-MEC
De acuerdo con un análisis de Boston Consulting Group, los líderes del sector automotriz deben prepararse para nuevos cambios que determinarán el futuro de las cadenas de suministro norteamericanas.

La Administración Trump ha planteado la posibilidad de modificar las normas de origen del T-MEC para la industria automotriz como tema para la revisión.
El sector automotriz ha incrementado su relevancia en la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), como resultado de acciones tomadas por el presidente Donald Trump y por el aumento de la competitividad de China en esta industria.
“Los líderes del sector automotriz deben prepararse para nuevos cambios”, destacó un análisis publicado por Boston Consulting Group (BCG).
En julio de 2026, las tres naciones tienen previsto iniciar una revisión conjunta del T-MEC, el pacto que ha permitido que vehículos y componentes crucen sus fronteras sin problemas y libres de aranceles si cumplen con ciertas normas sobre contenido de piezas y materiales, así como con requisitos laborales.
“El resultado determinará el futuro de las cadenas de suministro norteamericanas durante las próximas décadas”, agregó el mismo análisis.
Estados Unidos y México iniciaron negociaciones bilaterales para la revisión conjunta del T-MEC en mayo de 2026, tras una serie de debates técnicos celebrados en la primavera. Las negociaciones bilaterales han incluido debates sobre las cadenas de suministro de América del Norte, como la limitación de insumos provenientes de economías no de mercado, la modificación de las reglas de origen en el sector automotriz y otros sectores industriales y la colaboración en materia de minerales críticos.
En 2025, la Administración Trump impuso un arancel global del 25% a las importaciones estadounidenses de ciertos productos automotrices, incluidos los vehículos, en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Los productos que cumplen con las normas de origen del T-MEC para la industria automotriz están exentos, en gran medida, aunque no totalmente, de estos aranceles.
La Administración Trump ha planteado la posibilidad de modificar las normas de origen del T-MEC para la industria automotriz como tema para la revisión conjunta programada del acuerdo, en la que los tres países discutirán si lo renuevan o modifican.
En enero de 2022, México y Canadá solicitaron a un panel de solución de controversias del T-MEC que abordara un desacuerdo con Estados Unidos sobre el tratamiento de los materiales en las piezas centrales de vehículos y las metodologías relacionadas.
En diciembre de 2022, el panel falló en contra de Estados Unidos. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) discrepó con el fallo del panel y declaró en su informe bienal de julio de 2024 al Congreso que los tres países estaban trabajando para alcanzar una posible solución. El T-MEC no prevé un mecanismo para apelar las decisiones del panel de solución de controversias.
Además, los gobiernos mexicano y canadiense argumentaron que si una pieza central de automóvil cumple con los requisitos del T-MEC, el 100% de su valor debería contabilizarse para el cálculo general del Valor de Contenido Regional (RVC, por sus siglas en inglés). La interpretación de la USTR fue que el cálculo general del RVC debería excluir el valor de los materiales en las piezas centrales que no provienen de un país miembro del T-MEC.
Algunos miembros han presentado legislación destinada a garantizar que los vehículos de China no puedan ingresar al mercado estadounidense, incluso a través de Canadá y México.

