Lectura 3:00 min
Jalisco y la Federación exploran esquemas de cooperación para el acueducto Chapala–Guadalajara
El gobernador Pablo Lemus analiza modelos de financiamiento mixto con el gobierno federal para la obra, con una inversión inicial estimada en 11,922 millones de pesos; Conagua revisa dos proyectos técnicos.

Branded Content
Guadalajara, Jal. El gobierno de Jalisco y el gobierno federal avanzan en la definición de un esquema de cooperación para el acueducto sustituto Chapala–Guadalajara, la obra central de la estrategia estatal para garantizar el abasto de agua de calidad en la zona metropolitana de Guadalajara.
El gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, analiza otros modelos de financiamiento mixto entre el gobierno estatal y el gobierno federal para el acueducto, de manera adicional a la iniciativa que su administración envió al Congreso local.
Un proyecto de 11,922 millones de pesos
De acuerdo con estimaciones del gobierno estatal, la inversión inicial para la construcción del acueducto asciende a 11,922 millones de pesos. La obra contempla un conducto cerrado de alrededor de 42 kilómetros que, según la administración estatal, permitiría recuperar hasta 2.5 metros cúbicos por segundo que actualmente se pierden en el sistema, además de reducir riesgos de contaminación en el trayecto y la extracción de agua del lago de Chapala.
La construcción tomaría alrededor de dos años, y el proyecto cuenta con el aval de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Las vías de cooperación
La iniciativa enviada al Congreso de Jalisco plantea un esquema de Construcción, Rehabilitación, Mantenimiento y Operación (CMRO). En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado revisar una alternativa con recursos públicos coordinada entre la Federación y el estado, y la Conagua elabora dos proyectos técnicos que serán analizados con el gobernador una vez concluida su revisión.
Un esquema mixto permitiría que la Federación aporte recursos de forma directa y que Jalisco cubra el resto, lo que reduciría compromisos de pago de largo plazo. La definición dependerá de un acuerdo técnico y financiero entre ambos órdenes de gobierno sobre las obras prioritarias y la aportación de cada uno.
Lemus ha sostenido que, bajo cualquier modelo, el servicio no se privatizará, no habrá aumento de tarifas y la rectoría del agua permanecerá en el Estado.
Más allá del acueducto
La cooperación entre ambos gobiernos abarca otros componentes del sistema hídrico de la metrópoli:
Potabilizadora 1 de Miravalle: la modernización y primera etapa de ampliación de la planta, con mejoras en filtración, sedimentación y recuperación de agua, añadiría una capacidad cercana a 2,000 litros por segundo.
Acueducto de desvío de La Calera: obra de mediano plazo que, junto con la ampliación de Miravalle, forma parte de las acciones que el gobierno estatal prevé concluir en los próximos meses.
El Zapotillo: el gobierno estatal ha señalado que la Federación ejecutará las obras complementarias pendientes para aprovechar plenamente el agua de este sistema, lo que reduciría la presión sobre el lago de Chapala.
Presa Las Pintas: el saneamiento de la presa y del canal que la abastece permitirá recuperarla como fuente de abastecimiento.
Agua y competitividad
La zona metropolitana de Guadalajara concentra a más de cinco millones de habitantes y una parte relevante de la actividad industrial, tecnológica y de servicios del occidente del país. La disponibilidad de agua de calidad es un insumo crítico para la operación de empresas y para la atracción de inversión.
Próximos pasos
La Conagua deberá concluir la revisión de los proyectos técnicos y emitir su recomendación; los gobiernos federal y estatal negociarán las obras prioritarias, sus aportaciones y el modelo de financiamiento, y el Congreso de Jalisco resolverá sobre la iniciativa presentada por el Ejecutivo estatal.