En la primera huelga estallada de 2021 en contra de la aerolínea Interjet, el Sindicato de la Sección 15 de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) deberá esperar a que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje califique como legítimo el movimiento de huelga que inició el pasado 8 de enero al medio día.

La empresa Interjet tiene hasta este lunes para impugnar la legitimidad de la huelga, pero, en caso de que esto no ocurra, el sindicato que lidera Francisco Joaquín del Olmo Vázquez, deberá ratificar el estallamiento de huelga y llevar a más de 4,000 trabajadores a un proceso que podría durar más de dos años.

Cabe señalar que no existen antecedentes en el sector aéreo en el que los trabajadores hayan logrado ganar en un proceso de huelga, “el caso más dramático es el de Mexicana de Aviación. Los trabajadores por años cargan con juicios y pocos resultados”, afirmó Manuel Fuentes, especialista laboral y representante legal de trabajadores de confianza de Interjet.

La decisión de estallar la huelga la tomó el 62% de los trabajadores luego de que no han recibido el pago de cuatro meses de salarios y los innumerables adeudos en las prestaciones de carácter social.

“A la fecha se adeudan, entre muchos conceptos, cuatro meses de sueldo, seis meses de vales de despensa, aguinaldo, fondo de ahorros de 2020, el pago de créditos de Infonavit y Fonacot, aportaciones al IMSS, e impuestos retenidos y no enterados”, informó Del Olmo Vázquez, dirigente sindical de la sección 15 de la CTM.

Por su parte, Fuentes explicó que el camino de la huelga “no es el más idóneo” sobre todo porque el proceso se puede llevar todo 2021 y 2022, y si se considera que la principal empresa, es decir con quien existe la relación laboral, no tiene bienes a su nombre, cubrir el impacto de la huelga en favor de los trabajadores resultará muy complicado.

El pasado viernes a las 12:48 horas del día 8 de enero se colocaron las banderas rojinegras, lo que impactará a 4,000 trabajadores sindicalizados y un millar de trabajadores de confianza; aún hay margen de negociación, y eso puede ser fundamental para que tome un nuevo rumbo el destino de los trabajadores.

“Uno de los retos será la posibilidad de llegar a un acuerdo; aunque está claro que si no se resuelve el pago de los adeudos que tiene la empresa con el SAT difícilmente se podría avanzar en un plan de largo plazo. La empresa, como dijo el SAT, debe cumplir con su obligación de pagar salarios, porque hay un tema de incumplimiento reiterado”, apuntó Fuentes.

pilar.martinez@eleconomista.mx