Empresarios de las industrias minera y extractiva afirmaron que establecer un tope a la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas (PTU) permite a las compañías realizar reinversiones, no sólo para ampliar el uso de nueva tecnología, sino para ampliar la plantilla laboral con más empleos formales.

Tras destacar que estos sectores son los que tienen el mayor pago de utilidades en el país, en promedio de seis meses, la presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), Claudia Jañez Sánchez, dijo que “con la inversión y sobre todo con la reinversión de utilidades, no sólo generamos más empleos, también capacitamos a más personas, construimos mejor infraestructura, impulsamos tecnología de vanguardia contratamos a más proveedores nacionales, multiplicamos las oportunidades de desarrollo en las que operamos”; y en caso contrario, una mayor carga obligará -como empresas globales- a abandonar inversiones en el país.

“Sería una tristeza que se pusiera en jaque un sector como el minero, que en 2019 reinvirtió 2,445 millones de dólares en exploración, desarrollo de nuevos proyectos y expansión de proyectos”, añadió en las mesas de diálogo de la STPS.

En su turno, Fernando Alanís Ortega, presidente de la Cámara Minera de México (Camimex) expuso que “hay un paralelismo entre el pago del PTU de las utilidades con respecto al índice de los metales, y eso nos dice que en el sector minero el precio de los metales es el que influye principalmente en el monto del PTU y no así, lamentablemente, la productividad”.

En ese sentido, presentaron una propuesta de seis puntos entre los que destaca poner un límite y un escalonamiento, es decir, que se establezca un límite justo para el trabajador y para la empresa, y se reparta más utilidad al trabajador que menos ingresos tiene, y menos utilidad al de mayores ingresos.

Que en la base del cálculo se excluyan todas aquellas ganancias de las empresas que no están relacionadas de forma alguna con el trabajo y productividad de los colaboradores, por ejemplo, ingresos por la venta de inmuebles, activos fijos, regalías, fluctuación cambiaria.

Además, pidieron que la entrada en función de la reforma cuente con un periodo de transición y que este no sea inmediato, pues para las empresas globales sería prácticamente imposible.

Contrario a las propuestas de las empresas, las organizaciones sindicales demandaron que se cumpla, de manera correcta, el pago de utilidades que en los últimos años se han limitado, a pesar de tener mayores ingresos, además de que no están de acuerdo con que se fije un tope en el pago.

pilar.martinez@eleconomista.mx