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Proceso de apelaciones en Twitter debe ser transparente y eficaz: R3D
Twitter publicó en diciembre del 2017 una modificación a sus normas para reducir las conductas de odio y el comportamiento abusivo en su plataforma.

Foto: Reuters
Twitter publicó en diciembre del 2017 una modificación a sus normas para reducir las conductas de odio y el comportamiento abusivo en su plataforma. En estas reglas se indica que cualquier amenaza específica de violencia o deseos de daño físico grave, muerte o enfermedad a un individuo o grupo de personas está en violación de las políticas de la plataforma, lo que incluye a aquellas cuentas afiliadas a organizaciones que usan o promueven la violencia contra civiles para promover sus causas.
La ambigüedad de los términos y la ausencia de un proceso de apelación transparente, rápido y eficaz son las principales preocupaciones de la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) en relación con estas nuevas políticas de Twitter, sobre todo a la luz del proceso electoral que se vive en México en este 2018.
La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) es una de las organizaciones mexicanas que integran México el Consejo de Confianza y Seguridad de Twitter (Twitter Trust and Safety Council), junto con el Consejo Nacional para prevenir la Discriminación (Conapred), la Alianza por la Seguridad en Internet (ASI), la coalición Derechos de la Infancia, la campaña Dominemos la Tecnología y el Fondo Semillas.
¿Cuáles son las cuentas consideradas por Twitter en sus nuevas normas?
La violencia y abuso del que se habla en las nuevas normas de Twitter hace referencia a todo ataque o amenaza contra otras personas en función de las características de su grupo. También considera el comportarse de manera abusiva a través del acoso, la intimidación o el uso del miedo para silenciar la voz de otra persona.
De acuerdo con las reglas publicadas por Twitter el 18 de diciembre del 2017, estas son las cuentas que se consideran en violación de las políticas contra la violencia y el abuso dentro de la plataforma:
- Cuentas afiliadas a organizaciones que usan o promueven la violencia contra civiles para promover sus causas.
Esta política considera aquellos grupos que se identifiquen como promotores o usuarios de la violencia tanto dentro como fuera de la plataforma.
Esta política considera como excepción a aquellos grupos que se encuentren en medio de una resolución pacífica o a entidades gubernamentales o militares, ya que detentan el uso legítimo de la violencia.
- Cuentas que publiquen en Twitter contenido que glorifica la violencia o a los perpetradores de un acto violento.
Esta política incluye a aquellas cuentas desde las que se celebre cualquier acto violento de una manera que pueda inspirar a otros a replicarlo o cualquier violencia donde las personas fueron atacadas debido a su membresía en un grupo protegido.
Las sanciones contra este tipo de acciones dentro de la plataforma van desde la solicitud para que se retiren los tuits que incumplan con estas normas hasta la suspensión permanente en caso de que se cometan violaciones recurrentes a las mismas. Además, estas nuevas reglas incluyen aquel contenido que se difunda a través de nombres de usuario o del perfil biográfico de la cuenta.
De acuerdo con Luis Fernando García, Twitter está consciente de que las reglas publicadas en diciembre pasado son imprecisas y vagas, por lo que pueden llevar a excesos. “Existe una discrecionalidad bastante fuerte a la hora de decidir si proceden o no. Esto es problemático, cuando no hay previsibilidad respecto de lo que es legítimo o no hacer en una plataforma, suceden fenómenos como la autocensura o efectos inhibidores del ejercicio de la libertad de expresión”, dijo el director de R3D en entrevista con El Economista.
La ambigüedad de las nuevas reglas de Twitter puede provocar que sean grupos que defienden la libertad de expresión los que resulten censurados ya sea cuando publican un tuit o cuando son violentados por otros grupos que promueven la violencia. En este sentido, para Luis Fernando García, es necesario reconocer que el uso violento de las plataformas en línea también supone una restricción a la libertad de expresión.
Esto genera incertidumbre a la hora de decidir si una cuenta está efectivamente publicando contenido que abuse de un grupo en específico o si se está ejerciendo el derecho a la libertad de expresión.
“Twitter está tratando de resolver un problema que tiene que ver con las restricciones a la libertad de expresión. Por ejemplo, las mujeres que se asumen como feministas han sido continuamente víctimas de la violencia que se ejerce en las redes sociales y que también coarta su libertad de expresión”, dijo Luis Fernando García.
Tanto en la publicación de sus nuevas reglas contra contenido que promueve el odio y la violencia, como en otra publicación realizada en octubre del 2017, Twitter aclara que trabaja en un proceso de apelación robusto que permita corregir los errores cometidos por la plataforma y es justamente este proceso el que, en opinión del director de R3D, podría aliviar las preocupaciones que se tienen respecto a estas nuevas políticas.
Proceso electoral en México, principal preocupación
Un proceso de apelación robusto, transparente y rápido es una de las herramientas que pueden ayudar a mitigar los errores que Twitter cometa a la hora de aplicar sus nuevas políticas, sobre todo en medio de un proceso electoral como el que se vive en México en este 2018.
“Es justamente el contexto del proceso electoral en el que más nos preocupa una mala aplicación de estas normas. En procesos electorales, la velocidad de la información y el momento en el que la información puede estar disponible es esencial. No podemos esperar a un proceso de apelación de un mes porque puede ser que cierta información a la que se aplicó una sanción por parte de Twitter tenga relevancia en la conversación pública”, dijo Luis Fernando García.
Estas medidas fueron implementadas por Twitter a consecuencia de lo que está sucediendo en un contexto estadounidense —el caso de los tuits del presidente Donald Trump y la proliferación de cuentas que promueven el odio y la violencia contra grupos vulnerables, como los afroamericanos, las mujeres y los homosexuales.
“Otro de los factores que preocupan a este respecto es su aplicación fuera de contexto, porque estas normas están respondiendo a un fenómeno muy estadounidense, pero si transportas estas normas a otras realidades que Twitter no entiende de manera correcta puede terminar censurando información de interés público”, dijo Luis Fernando García.
n este sentido, para el director de R3D, es preciso reconocer que en varios países, incluído México, Twitter es una plataforma cuyas posibilidades de expresión inciden en la arena pública. Esta es la razón por la que hay que estar muy atentos a los efectos que tenga la aplicación de las nuevas políticas, para intervenir en caso de que conduzcan limitar o suspender la libertad de expresión de un ciudadano mexicano.
“Twitter es una de las compañías que realiza consultas y difunde las decisiones que toma respecto de su plataforma. No acusaría malicia por parte suya, pero sí hay riesgos e imprecisiones que dependerán de que haya una vigilancia puntual de cómo estas normas empiezan a ser aplicadas para identificar cualquier abuso en cualquier publicación”, dijo Luis Fernando García.
rodrigo.riquelme@eleconomista.mx
erp