La automotriz PSA Peugeot Citroen anunció un acuerdo para la producción de vans con la japonesa Toyota, que eleva la presión sobre los sindicatos para que hagan concesiones sobre salarios y beneficios bajo el riesgo de enfrentar el cierre de una segunda planta en Francia.

Peugeot, que este mes dijo que planea cerrar su fábrica en Aulnay, cerca de París, comenzará a producir vans comerciales para Toyota el próximo año en Sevelnord, otra planta bajo amenaza de cierre en el norte de Francia, informaron ambas firmas automotrices el lunes.

Las empresas desarrollarán conjuntamente futuros modelos de vans para ser ensamblados en Sevelnord sólo si los sindicatos de la planta acuerdan mejoras en la productividad, dijo Peugeot.

"No se ha firmado nada todavía, pero somos optimistas sobre las negociaciones", dijo un portavoz de Peugeot.

Las automotrices dijeron que el acuerdo para las van continuaría después del 2020. No entregaron objetivos de producción.

Las plantas europeas de Peugeot están lidiando con un exceso de capacidad en medio de una merma en la demanda por nuevos vehículos en una Europa golpeada duramente por la crisis de deuda.

El fabricante de autos anunció el 12 de julio que recortará 8,000 puestos de trabajo, lo que despertó molestia en el nuevo Gobierno socialista de Francia y los sindicatos.

Toyota y Peugeot ya construyen autos pequeños en conjunto en una alianza separada en República Checa.

Peugeot actualmente opera la planta de Sevelnord en conjunto con Fiat, pero el fabricante italiano está vendiendo su participación en Peugeot.

Peugeot abrió una negociación en mayo con sus sindicatos pidiendo a los trabajadores que acepten congelar sus salarios, horarios flexibles, entre otras medidas para evitar un cierre de esa planta.

Sin esas concesiones, la próxima generación de vans de tamaño mediano podría moverse a la planta de Peugeot en Vigo, en España, según se informó a los sindicatos.

RDS