Expertos en el sector energético pidieron a la nueva administración la oportunidad de probar el modelo de mercado que se instauró en la reforma constitucional, legal y reglamentaria antes de pensar en cambios, aunque consideraron la revisión en temas como la transparencia y combate a la corrupción, así como el régimen de contraprestaciones a favor de los contratistas.

En el foro “Balance de las reformas estructurales, del pacto a la acción”, organizado por el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República, la investigadora del CIDE, la UP y el Instituto Rice, Miriam Grunstein, explicó que gracias a las inercias en que se renegociaban contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en el nuevo arreglo legal las empresas ofertaron contraprestaciones muy elevadas para el Estado en materia petrolera, como en el caso de la italiana ENI que compartirá más de 94% de regalías con el gobierno en su contrato de la Ronda 1.2, mientras que las participantes de las subastas eléctricas mexicanas permitieron que en sus proyectos se llegara al precio nivelado más bajo del mundo en renovables, por lo que es necesario esperar a la implementación de los mismos.

“Llegaron con la costumbre de que todo se renegociaba en el viejo modelo estatal y ahora se topan con la realidad de que contractual y legalmente es irreversible, es momento de esperar a que rinda frutos, es lo que yo le aconsejaría a Andrés Manuel López Obrador”.

Sin embargo, consideró que en materia de transparencia y combate a la corrupción quedan muchas asignaturas pendientes, como en el caso de las evaluaciones de impacto social, que son “agujeros negros” en lo que respecta a información que ni la propia Secretaría de Energía da a conocer. Sin la certeza de que se cumplirán las obligaciones de todas las partes involucradas, no funcionará ni el mercado ni el modelo estatal, aseveró.

ETAPA DE MADURACIÓN, NECESARIA

Por su parte, el investigador del Instituto Belisario Domínguez, Jaime del Río Monges, detalló que los contratos petroleros requieren de una etapa de maduración antes de entrar en fases productivas, lo que retrasará el incremento de la plataforma de producción nacional de hidrocarburos y con ello las promesas de reducción de costos y precios al consumidor para el resto de la cadena de valor. Por lo tanto, dadas las acciones implementadas hasta el momento, no llegar a esas etapas será más costoso para el Estado que esperar, mencionó.

Entre sus recomendaciones, sugirió mirar el modelo colombiano en el que la estatal Ecopetrol participa como socio o por lo menos como consultor obligado legalmente en todos los contratos petroleros de su país, lo que permite transferencia tecnológica y supervisión de las contraprestaciones que los privados presentan al Estado. Este modelo podría funcionar tanto en las próximas acciones que se lleven a cabo tanto en el sector eléctrico como en el petrolero, con la presencia que durante los años de monopolio se logró para Pemex y la CFE, según su perspectiva.

Ante senadores electos de la nueva administración, el exsubsecretario de Electricidad y actual titular de la Unidad de Planeación, Vinculación y Asuntos Internacionales de la Comisión Federal de Competencia (Cofece), César Hernández Ochoa, pidió igualmente dar oportunidad a que arranquen los proyectos diseñados durante la presente administración, ya que regresar a un modelo de control absoluto del Estado puede significar no sólo el freno de la llegada de capitales al país, sino un retraso que será demasiado costoso en términos ambientales para el mundo de la transición energética hacia combustibles limpios que en México ya comenzó.