El gigante de los microprocesadores Broadcom, actualmente basado en Singapur, anunció el lunes que trasladará su sede a Estados Unidos en abril, mientras batalla por hacerse de su rival estadounidense Qualcomm.

El cambio de sede será el 3 de abrill, dos días antes de una asamblea de sus accionistas que deberá pronunciarse sobre la compra de Qualcomm en unos 117,000 millones de dólares.

Esa fusión, que sería una de las mayores jamás realizadas en ese sector, está suspendida desde que el Comité de Inversiones Extranjeras de Estados Unidos (CFIUS) decidió examinarla desde el punto de vista de la seguridad nacional.

Medios estadounidenses dijeron el lunes que el CFIUS considera que Broadcom desobedece su orden de no realizar ningún movimiento relativo al negocio hasta que la investigación haya concluido.

El CFIUS teme que la fusión genere un declive en la inversión en investigación y desarrollo, lo que llevaría a una pérdida del liderazgo actual de Qualcomm en la tecnología 5G y, de rebote, de Estados Unidos.

Broadcom alegó en una nota que el traslado de su sede a Estados Unidos ya estaba previsto y no está vinculado a la compra de Qualcomm.

"En resumen, las consideraciones de seguridad nacional no pueden ser consideradas como un riesgo sobre la suerte de la fusión por cuanto Broadcom jamás consideró comprar Qualcomm antes de haber terminado la fijación de domicilio", según la misma fuente.

De su lado el diario Wall Street Journal dijo que Intel, gigante estadounidense de microprocesadores, está considerando hacer una oferta de compra a Broadcom para evitar que adquiera Qualcomm.

Una fusión entre Broadcom y Qualcomm generaría al tercer mayor fabricante mundial de microprocesadores detrás del líder Intel y del grupo surcoreano Samsung.

Por su parte Qualcomm está procurando comprar a la holandesa NXP especializada en microprocesadores para autos. Si se fusiona con Broadcom competiría directamente con Intel en investigación y desarrollo de tecnologías para vehículos autónomos.

abr