El obstáculo al libre comercio que enfrenta la industria mexicana siderúrgica con Estados Unidos, tras la imposición de 25% de arancel, será una de las apuestas cruciales que tendrá este viernes Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, con el representante de Donald Trump, en la búsqueda de que la Casa Blanca desista de la medida y se logre destrabar el tema comercial.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), Máximo Vedoya, reconoció que el problema de México con Estados Unidos “es grave” por el hecho de que Trump haya incluido a México y a Canadá en la salvaguarda. “El arancel pega mucho a la industria, ya no hay mucho que pueda hacer el actual gobierno y la nueva administración sabe de estos problemas”.

Andrés Manuel López Obrador se reunió con los industriales y quiere ver cómo trabajar y analizar cómo se solucionaría el problema. “La nueva administración lo sabe”, así que el asunto será una de las apuestas para fortalecer las relaciones bilaterales y se tratará con Michael Pompeo, secretario de Estado de EU, y Steven Mnuchin, secretario del Tesoro. Cabe destacar que en la reunión del viernes participará Graciela Márquez, quien ocupará el cargo de secretaria de Economía en el próximo gobierno, así como Jesús Seade, quien encabezaría las renegociaciones del TLCAN.

En entrevista, Vedoya dijo a El Economista que la industria mexicana del acero tiene en puerta proyectos por un monto de 2,000 millones de dólares hacia el 2020, que se traducirá en crecimiento de su producción nacional. aunque la presión por el sobrecosto a las exportaciones que tienen destino a EU genera incertidumbre.

Sostuvo que ni las inversiones ni los proyectos se han detenido, pero los aranceles impuestos a algunos aceros que envía la industria a EU “sí han tenido un efecto fuerte en la industria” y pese a que el gobierno ha reaccionado aplicando una medida espejo, la reacción no es tan efectiva.

Recientemente, Raúl Muguerza, de Grupo Deacero de México, alertó que su planta instalada en Missouri, Estados Unidos, se encuentra en peligro de cerrar, debido al pago de 25% que debe realizar en la exportación de sus insumos de acero, que le eleva los costos de producir en tierra estadounidense.

Otros industriales informaron que han dejado de exportar y sobreviven con sus inventarios o, incluso, han reducido su capacidad instalada. El presidente de la Canacero comentó: “tenemos que discutir el arancel que aplicó nuestro gobierno a EU porque no es tan efectivo como el arancel que ellos nos pusieron a nosotros”.

De acuerdo con el también CEO global de Ternium, la estrategia no es endurecer las sanciones sino que no haya arancel entre México y EU.

[email protected]