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Tras el shock energético, la ONU advierte sobre una posible crisis alimentaria mundial
Sube el costo de los alimentos saludables.

Foto EE: Archivo
Los costos de la energía golpean a los pequeños agricultores y empujan al alza los precios de los productos del campo, avivando el espectro de una crisis alimentaria mundial, advirtió a la AFP Álvaro Larios, presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).
“Los precios agrícolas mundiales aumentaron 13% en el tercer trimestre” y la tendencia se está acelerando, advirtió el FIDA, un organismo de Naciones Unidas.
El aumento de los precios de los hidrocarburos, vinculado al conflicto en Medio Oriente, encareció drásticamente los fertilizantes y los combustibles desde la primavera, elevando los costos de producción agrícola y transporte.
“Como resultado, en los próximos seis a nueve meses deberíamos ver cómo la inflación alimentaria golpea con fuerza a las poblaciones menos capaces de soportar estos costos”, señaló Lario.
Ya a escala mundial, “casi una de cada tres personas no puede permitirse una alimentación saludable. El aumento del costo de los alimentos saludables (legumbres, verduras y carne) pesa mucho sobre lo que los hogares pueden permitirse consumir”, subrayó el economista español.
Según cifras de la ONU, alrededor de 260 millones de personas en el mundo sufren inseguridad alimentaria.
Como la alimentación representa una parte importante del presupuesto de los hogares en los países en desarrollo, los incrementos de precios se sienten con especial dureza, señaló Lario, entrevistado al margen de las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en Bangkok.
Según el FIDA, los pequeños agricultores, responsables de un tercio de la producción mundial de alimentos y de hasta 70% de esta en numerosos países en desarrollo, son los más afectados por el impacto del encarecimiento de la energía.
“Los pequeños agricultores utilizan 200 kilos de fertilizantes por hectárea al año en el sudeste asiático. Esto tendrá consecuencias para la productividad, los rendimientos y, por tanto, los precios”, advirtió Lario.
“A muy corto plazo, los gobiernos tienen un margen de maniobra limitado: pueden subsidiar los precios de los fertilizantes o del combustible”, dentro de los límites de sus presupuestos, señaló.
Pérdidas de cosechas en AL
Ante esta amenaza, los países del G7 se comprometieron a movilizar 2,500 millones de dólares para ayudar a los países en riesgo de inseguridad alimentaria, con especial atención a los fertilizantes.
