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Política monetaria de la Fed está bien ubicada para enfrentar riesgos
El banquero central aseguró que, hasta el momento, los datos económicos no sugieren un alza de tasas a corto plazo.

John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York.
John Williams, presidente de la Reserva Federal (Fed) de Nueva York, dijo ayer que la política monetaria estadounidense está “bien posicionada” para hacer frente al alto nivel de incertidumbre económica generado por la guerra en Medio Oriente, al tiempo que expresó su expectativa de que, una vez que remita el actual repunte de la inflación, el banco central pueda centrar nuevamente su atención en los recortes de tasas de interés.
“El futuro es difícil de predecir y los riesgos para ambos aspectos de nuestro mandato han aumentado”, mencionó Williams en un discurso pronunciado ante una reunión organizada por el Cynosure Group en la ciudad de Nueva York.
“El alcance y la duración de los efectos de las interrupciones en el suministro y el aumento de los precios de la energía derivados del conflicto de Medio Oriente son factores clave que determinarán las perspectivas económicas mundiales”, señaló.
Williams señaló que la elevada inflación, las señales contradictorias del mercado laboral y la incertidumbre sobre la guerra plantean “un conjunto de circunstancias inusuales” para los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal.
Tras sus declaraciones, Williams comentó a los periodistas que, en lo que respecta al futuro de la política monetaria, “no creo, dada toda la incertidumbre actual, que estemos en condiciones de ofrecer una orientación clara sobre cuál será probablemente el nivel de las tasas de interés en las próximas reuniones”.
Sin embargo, añadió: “No veo nada en los datos de hoy que sugiera la necesidad de un alza de réditos a corto plazo”.
Williams espera un crecimiento económico resistente entre 2.0 y 2.25% este año, en un contexto de un mercado laboral estable y un desempleo manteniéndose en un nivel entre 4.25 y 4.50 por ciento.
Sin embargo la inflación, presionada por los aranceles y los costos energéticos, probablemente se mantendrá en torno a 3.0% este año antes de volver al objetivo de 2.0% de la Fed, expresó Williams, quien añadió que las expectativas de inflación también se mantienen en su mayoría estables, aunque advirtió que los incrementos de los precios de la energía podrían ser peores de lo previsto.
“Las expectativas del mercado sobre la evolución futura de los precios del petróleo son bastante benignas, pero varios escenarios plausibles implican perturbaciones más graves tanto en los precios como en las cantidades”, señaló.
El funcionario estadounidense advirtió que la guerra con Irán “podría provocar una mayor crisis de suministro y de mayor alcance que tendría consecuencias adversas más graves para la inflación y la actividad económica”.
Perspectivas inciertas
Estas fueron las primeras declaraciones públicas de Williams desde que el banco central estadounidense decidió, la semana pasada, mantener sin cambios las tasas de interés. Los responsables de la política monetaria de la Fed siguen adoptando una actitud de espera ante la considerable incertidumbre que rodea a las perspectivas económicas debido a la guerra.
El conflicto, en particular el cierre del estrecho de Ormuz, ha provocado un fuerte aumento de los precios de la energía. Los responsables de la Fed se enfrentan a unas perspectivas de crecientes presiones inflacionarias.
