Lectura 2:00 min
Merz reclama recortes masivos en el futuro presupuesto de la UE
El canciller alemán se alineó con el grupo de los países del norte de la UE que instan a la Comisión Europea a ser mucho más austera en su próximo presupuesto para el periodo 2028-2034, en fase de negociación.

El canciller alemán Friedrich Merz.
Friedrich Merz, canciller de Alemania, pidió ayer en Dublín a la Unión Europea (UE) que aplique una fuerte reducción a su futuro presupuesto plurianual y que acelere las reformas destinadas a reforzar la competitividad del bloque.
Durante su visita a la capital de Irlanda, donde se reunió con el primer ministro de este país, Micheál Martin, el canciller alemán se alineó con el grupo de los países del norte de la UE que instan a la Comisión Europea a ser mucho más austera en su próximo presupuesto para el periodo 2028-2034, en fase de negociación.
Bruselas propuso el año pasado una dotación total de 2 billones de euros, un aumento considerable respecto al presupuesto actual, con el objetivo, entre otros, de financiar las prioridades relacionadas con la defensa, la transición ecológica y la competitividad.
Sin embargo junto a Martin, cuyo país ejerce actualmente la presidencia rotatoria de la UE, el dirigente conservador alemán consideró que el organismo europeo debe, por el contrario, defender recortes “imprescindibles” de varios cientos de miles de millones de euros.
“Simplemente no podemos permitirnos aumentos desorbitados del gasto”, afirmó, mientras la UE realiza “esfuerzos considerables para consolidar las finanzas públicas”.
Para financiar este aumento del presupuesto y, al mismo tiempo, aliviar la carga sobre los contribuyentes europeos, Bruselas estudia, entre otras medidas, un impuesto sobre las grandes empresas.
Aunque Merz se mostró “dispuesto a debatir nuevas fuentes de ingresos propias para la UE, afirmó que un nuevo impuesto a las empresas “no puede contemplarse”.
En cuanto a la competitividad de la UE, Merz consideró que los esfuerzos realizados hasta ahora siguen siendo insuficientes. Merz también reclamó “una profunda reducción de la burocracia” europea.
Bruselas estudia, entre otras medidas, un impuesto sobre las grandes empresas para financiar un gasto mayor.
