México es de los pocos países que tienen cierto espacio fiscal para aliviar el dolor de la población y reducir las cicatrices que ha dejado la emergencia sanitaria en la economía, advirtió la directora asistente del Departamento de Asuntos Fiscales del Fondo Monetario Internacional (FMI), Catherine Pattillo.

“El apoyo fiscal a corto plazo junto con una estrategia de consolidación fiscal creíble, puede brindar más confianza y visibilidad entre los inversionistas y por tanto, ayudar a preservar las condiciones favorables para el acceso al financiamiento que ahora tiene México”, comentó.

Entrevistada por El Economista, subrayó la recomendación de aplicar una reforma tributaria en el mediano plazo “una vez que la recuperación económica se encuentre bien encaminada”. El personal técnico del organismo que concluyó la visita anual a México, hizo una sugerencia similar el pasado 8 de octubre, y el gobierno la rechazó.

La funcionaria argumentó que si México ejecuta una reforma tributaria creíble, una vez  que la recuperación económica esté bien encaminada, contará con recursos para financiar mayores necesidades de inversión pública y gasto social, cerrar brechas fiscales y reducir la deuda pública.

Enfatizó que “aquellos países que no han brindado apoyo, probablemente tendrán que hacerlo más adelante para evitar cicatrices duraderas”.

Precisó que estas cicatrices son las quiebras de empresas, cadenas de suministro interrumpidas y trabajadores desalentados que abandonan la fuerza laboral.

Inversión pública para generar empleos

La funcionaria descartó comentar sobre el proyecto de la Refinería Dos Bocas. Pero admitió que “impulsar la inversión pública puede crear puestos de trabajo y estimular el crecimiento económico siempre que no afecte demasiado la dinámica de la deuda”.

Pattillo reconoció que la caída del PIB y el efecto de la depreciación cambiaria impactaron la medición de la deuda del gobierno mexicano para este año, y aunque parece contradictorio recomendar el endeudamiento, “hay pocas alternativas” para superar la crisis de salud y apoyar la recuperación gradual de la economía.

“El FMI está dispuesto a brindar apoyo financiero y asesoramiento técnico y de políticas en mejora de la eficiencia del gasto y la movilización de ingresos para brindar un mayor apoyo a los países durante la crisis y sentar las bases para una recuperación sostenible”, asentó.

Lejos de la crisis de deuda de los 80

La funcionaria, que es la segunda de abordo en el departamento de Asuntos Fiscales en el FMI, explicó que a diferencia de la década de los 80, cuando la mayoría de los países de América Latina protagonizaron una crisis de deuda, ahora enfrentan un contexto de tasas de interés históricamente bajas que reducen los costos de pedir prestado.

“Los gobiernos de la región disfrutan de una menor proporción de deuda denominada en dólares que hace cuatro décadas”, consignó.

Como se recordará, en aquellos años las economías de la región pedían prestado en dólares, vulnerándose cuando las condiciones financieras se modificaban, vía tasas de interés o por la depreciación cambiaria.

Pattillo aclaró que hoy los países latinoamericanos han implementado metas de inflación exitosas y sus reservas internacionales han mejorado considerablemente. Esto también acota el riesgo de salidas desestabilizadoras de capital.

El mayor desafío en este momento, dijo, es proteger la vida de la población y sus medios de subsistencia, pues los ingresos se derrumban debido a la recesión y no hay muchas alternativas adicionales.

Seguridad social, reforma urgente

Sobre la baja cobertura de los sistemas de redes de seguridad social que prevalecen en los países de América Latina, dijo que “es probable que provoquen un gran aumento de la pobreza y la desigualdad de ingresos”.

“Si la crisis se prolonga, el apoyo debería ser más selectivo y focalizado porque los recursos fiscales son escasos”, comentó.

Las medidas fiscales deben tener también como objetivo que las personas vuelvan a trabajar de forma segura. Por ello, Catherine Pattillo dijo que es recomendable establecer reformas a mediano plazo para fortalecer de manera duradera la protección social, incluyendo mejora de sistemas de prestaciones por desempleo y el fortalecimiento de redes de seguridad social.

Los puntos más relevantes de la reunión

Optimismo en el PIB mundial del 2020, pero no del 2021

• El Fondo Monetario Internacional (FMI) mejorósu pronóstico sobre la caída del Producto Interno Bruto (PIB) mundial para el 2020 al estimar una contracción de 4.4 por ciento. Se trata de una previsión menos profunda a la publicada en el junio, cuando proyectaron un desplome de 5.2 por ciento.

• No obstante, el Fondo recortó su expectativas de recuperación para la economía global, a 5.2% en el 2021, inferior a 5.4% previsto en junio.

• La corrección responde a la incertidumbre que persiste de que se encuentre la vacuna contra el coronavirus y que su distribución sea uniforme en todo el planeta.

Economías emergentes con mayores problemas

• El FMI reconoció que ante la prolongada crisis sanitaria y económica “algunas economías de mercados emergentes y en desarrollo afrontan problemas de financiamiento que podrían orillarles a una situación crítica”.

• Hay países que ya estaban sobreendeudados previo al choque por la pandemia; se puede presentar inestabilidad financiera, planteando la necesidad de apoyo oficial.

• Por su parte, el presidente del Banco Mundial, David Malpass reconoció que los países pobres y en desarrollo pueden tardar hasta siete años en llegar a reducir la deuda que cargan ahora.

• El presidente del Banco Mundial explicó que el sobrendeudamiento puede desacelerar la inversión y el crecimiento en los próximos años y generar una carga para los países pobres que ahora enfrentan a los acreedores del mundo.

• El riesgo de incumplimientos desordenados entre economías de bajos ingresos está aumentando, y prorrogar los pagos por unos cuantos meses es equivalente a patear el problema, destacó David Malpass.

•Malpass explicó que se necesita una solución  de largo plazo que sí reduzca los cargos por intereses sobre los montos diferidos, pues la reprogramación por un lapso de seis meses, como la aprobada por el G20, termina por debilitarles.

Apoyo a grupos más vulnerables

• Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, mencionó la necesidad de que los 189 países miembro apoyen en la producción y distribución de vacunas, así como tratamientos eficaces para garantizar que toda la gente tenga acceso de forma uniforme.

• La directora del Fondo mencionó la importancia de mantener apoyos fiscales a los grupos más vulnerables mientras no esté resuelta la situación sanitaria.

• Destacó que el apoyo a las familias, trabajadores y empresas seguirá ayudando a reducir el impacto de la pandemia que sigue latente en todo el mundo.

ymorales@eleconomista.com.mx