Ante la situación sanitaria por la que está atravesando el país por el virus Covid-19, es urgente que se establezcan políticas fiscales contracíclicas que permitan cubrir a la población más vulnerable, así como proteger a las empresas que proveen de empleo formal a la población, comentaron representantes del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP).

Héctor Villarreal, director general del CIEP, comentó que, junto con otras organizaciones civiles se elaboró el documento “Consideraciones de política fiscal ante el Covid-19”, en el que se plantean seis propuestas de política fiscal que se pueden aplicar en los siguientes tres meses y que podría representar un costo entre 1.3 y 2.2% del Producto Interno Bruto (PIB).

“Lo que hicimos fue compilar lo que se ha hecho en otros países, lo adaptamos a lo que se tiene en México y calculamos los impactos presupuestarios (...) De esta manera, estas seis medidas tendrían un costo total entre 349,091 y 580,979 millones de pesos”, expuso a El Economista.

Villarreal explicó que estas medidas se pueden financiar por diversas vías; por un lado, se pueden redirigir los recursos de proyectos que no se han terminado de ejecutar (Tren Maya, Dos Bocas y Aeropuerto) y lo que falte se podría solventar con un nivel razonable de deuda.

“Un déficit primario de 1% del PIB no nos afectaría en nada, preocupa más el hecho de que se podría tener una contracción económica de 4 o 5%, lo mejor es decir: me endeudo un punto más”, expresó.

Medidas en salud y condonaciones

La primera propuesta se basa en elevar el presupuesto de la Secretaría de Salud para atender tres aspectos: personal para realizar diagnósticos, suministro de equipo médico y espacio físico para diagnosticar de forma rápida y segura. Para ello se requieren recursos adicionales de 16,000.1 millones de pesos, lo que representa 0.06% del PIB.

Adrián García, investigador de ingresos tributarios del CIEP, indicó que el brote del Covid-19 hace más presente la necesidad de incrementar los recursos públicos que se destinan a la salud, en especial a los programas de prevención y promoción de salud.

“Para poder dar solución a este problema se necesita aumentar el presupuesto a la salud y, para ello, es necesario obtener mayores ingresos; sin embargo, el espacio fiscal es muy limitado”, enfatizó.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para este año, para la Secretaría de Salud se aprobaron recursos por 128,826.4 millones de pesos, de los cuales 18,150 millones de pesos son para programas y promoción de la salud.

La segunda propuesta se basa en condonar las cuotas obrero-patronales del IMSS e Infonavit por tres meses. Es decir, las empresas dejarían de pagar las cuotas por seguro de enfermedad y maternidad, la subcuenta de retiro, cesantía y vejez y la subcuenta de vivienda.

Al mes, esto implicaría que el IMSS deje de percibir 56,032.4 millones de pesos y por los tres meses que se proponen implicarían recursos por 168,097.3 millones de pesos, lo que significaría 0.64% del PIB.

Dar dinero a personas mayores de 18 años

Como tercera medida, se propone realizar transferencias monetarias a personas mayores de 18 años, que en el país suman un total de 88.1 millones de personas.

La idea es que se entreguen 1,500 pesos mensuales durante tres meses. Si se entrega esta cantidad a 100% de la población de 18 años, el costo fiscal sería de 396,000 millones de pesos (1.5% del PIB); mientras que, si se da a 80 o 60% de la población mencionada, el costo sería entre 317,000 y 238,000 millones de pesos, es decir, entre 1.2 y 0.9% del PIB, respectivamente.

Como cuarta acción se plantea redireccionar recursos de proyectos que no se encuentran 100% consolidados en cuanto a planeación y ejecución como el caso del Tren Maya, refinería Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, que permitirían contar con 43,197 millones de pesos (0.16% del PIB).

Las últimas dos acciones son créditos para la mejora de viviendas y medidas subnacionales, como relajar impuestos sobre nómina o de hospedaje. Estas dos medidas, si bien no tienen efectos en los montos aprobados en el PEF 2020, sí los tienen en la manera de utilizar esos recursos, dirigiéndolos a la población afectada por la crisis económica y sanitaria.

Impacto en el PEF 2020

  1. Incrementar a la Secretaría de Salud el presupuesto equivalente a 0.06% del PIB.
  2. Condonar las cuotas obrero-patronales del IMSS e Infonavit, lo que requiere recursos equivalentes a 0.64% del PIB.
  3. Otorgar transferencias monetarias a personas mayores de 18 años, medida que tendría un costo máximo de 1.5% del PIB y mínimo de 0.6% del PIB.
  4. Redireccionar 43,197 mdp (0.16% del PIB) de proyectos que no están consolidados como el Tren Maya o la refinería Dos Bocas para atender emergencias.

Sin impacto en el PEF 2020

  1. Créditos exprés para mejorar la vivienda (los préstamos provenientes del Infonavit estarían a cargo de las subcuentas individuales de los trabajadores, oscilando entre 15,000 y 25,000 pesos).
  2. Medidas fiscales en estados, tales como relajar ISR de Nómina, impuesto al hospedaje y podrían reforzar la parte de aprovechamiento y derechos.

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