Lectura 5:00 min
Gasto público aporta poco al PIB: ASF
La inversión física pasó de 20.3% del gasto programable en el 2010 a 15.9% en el 2016.

EMPRESA HILEX - QUERETARO,QRO 18.06.14 ASPECTOS EMPRESA HILEX MEXICANA EN LA CIUDAD DE QUERETARO.
El constante crecimiento que ha tenido el gasto público desde el 2000 al 2016 no ha contribuido de manera significativa con el avance de la economía del país, concluyó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Cuenta Pública del 2016.
En el informe “Contribución del gasto público a la actividad productiva y el empleo”, expone que de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el gasto público ha crecido el doble de lo que lo hace la economía.
“Del 2000 al 2016, el gasto neto total aumentó a una tasa media de crecimiento real anual de 4.4%, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) lo ha hecho en 2.2% y los ingresos muestran un avance de 4.1% en este lapso”, destaca la Auditoría.
Indica que si bien la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) señala que el crecimiento económico alcanzado se compara favorablemente con las principales economías de América Latina y los socios comerciales en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, existen indicadores sociales que muestran que el crecimiento de la economía no se ha traducido en disminución de la pobreza y de la desigualdad social medida por el índice de Gini.
“En educación, México está por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, y el gasto en salud es menor al nivel recomendado por la Organización Panamericana de la Salud”.
BAJA INVERSIÓN, LASTRE
La ASF menciona que el gasto público no muestra una gran contribución al crecimiento de la economía debido principalmente a que el gasto en inversión ha sido muy bajo, incluso negativo, desde el 2011.
“Entre el 2015 y 2016 los recortes ascendieron a 288,342.7 millones de pesos y se concentraron 65.8% en gasto de inversión: 77.5% en Pemex, 12.8% en infraestructura de comunicaciones y transportes y 9.7% en otros ramos y entes”.
Refiere que la inversión física pasó de 20.3% del total del gasto programable en el 2010 a 15.9% en el 2016, con una tasa media de crecimiento real anual negativa de 1.1% del 2010 al 2016.
“La reducción de este tipo de gasto implica afectar la actividad económica, la competitividad, el entorno para la productividad e incluso la cobertura y calidad en la provisión de infraestructura y servicios públicos (...) La inversión pública tuvo una tendencia negativa en 22 de los últimos 23 trimestres, comprendidos entre el segundo trimestre del 2011 y el cuarto trimestre del 2016”.
Reconoce que una de las cuestiones por las que ha servido incrementar el gasto público es para hacer frente a gastos ineludibles como el pago de pensiones, participaciones federales y costo financiero.
Asimismo, la ASF comentó que se observó un comportamiento procíclico del gasto público; es decir, aumenta cuando crece el PIB y los ingresos, pero no disminuye proporcionalmente con éstos en las fases de recesión o desaceleración del ciclo económico, lo que ha resultado en déficit presupuestario y mayor deuda pública.
PROGRAMAS SOCIALES
En la Cuenta Pública, la ASF refiere que como parte de la reingeniería del gasto público anunciada en el 2015, la SHCP identificó 18 programas estratégicos que ofrecerían para el 2016 “el mayor potencial multiplicador de crecimiento económico”.
Sin embargo, destaca que durante la elaboración del reporte no se encontró evidencia estadística de su mayor incidencia en la actividad económica, por lo que recomendó realizar una evaluación de impacto en los programas presupuestarios que realmente incidan en la productividad y la competitividad.
Comenta que ante la restricción presupuestaria, sería pertinente implementar métricas que permitan medir las sensibilidades del PIB respecto del gasto público, en específico mediante los tipos de gasto que tienen un mayor efecto multiplicador en la actividad económica, a fin de contar con información objetiva sobre los resultados de la política fiscal contracíclica aplicada durante los últimos años.
recomendaciones
- Continuar con la revisión de la calidad, nivel y composición del PEF en los próximos años.
- Racionalizar o revisar el gasto público podría abarcar todos los programas y las transferencias a los entes autónomos y los gobiernos locales, para no reducir más la inversión pública con una rigurosa evaluación de costo-beneficio.
- Los gastos obligatorios se deben transparentar conforme a las disposiciones y como lo sugirió el Banco Mundial en su revisión del gasto público en el 2016.
- Mejorar la planeación y programación del presupuesto y del gasto, con el objetivo de transformar en el mediano plazo los factores que ocasionan su comportamiento inercial e incremental que no aportan resultados económicos y sociales tangibles.
- Reactivar el crecimiento del gasto público en infraestructura, capacitación, salud y reducción de la pobreza.
- No rebasar el Límite Máximo del Gasto Corriente Estructural, debido al rol que desempeña para la sostenibilidad de las finanzas públicas.
- Es conveniente realizar una evaluación de impacto en los programas presupuestarios dirigidos a producir bienes o servicios en beneficio de la población y la actividad productiva.
- Mejorar la normativa y los mecanismos que contribuyan e incentiven el logro de los resultados esperados de los programas presupuestarios.