El aumento en las expectativas de inflación y los factores internos como mayores impuestos, suelen explicar más de la mitad de la escalada de precios en los cinco países más grandes de América Latina, revela un análisis del Banco de México.

Si bien la inflación aceleró durante este año como consecuencia de la pandemia y la recuperación económica, expertos del banco central encontraron que para México, Brasil, Colombia, Perú y Chile, los llamados factores idiosincrásicos, suelen ser mucho más relevantes en la tendencia al alza de la inflación.

Estos factores idiosincrásicos son específicamente los cambios de impuestos y precios administrados, entre otros no mencionados, que aportan 33.9% de la presión en la inflación general.

Al interior del análisis, titulado “Estimación de determinantes de la inflación en países de América Latina”, expusieron que el aumento de expectativas de inflación explica 31% de la dinámica en los precios.

Tras revisar la importancia de diferentes factores en la evolución de la inflación durante el periodo del 2000 al 2019, excluyendo los datos del 2020 (para evitar las distorsiones por la crisis del Covid-19), encontraron que las expectativas así como las alzas de impuestos son motores que pesan más en la inflación que el efecto de una menor demanda.

“Esta reflexión es relevante en el contexto actual, ya que a pesar de las presiones a la baja sobre la inflación que pudieran estar ejerciendo brechas negativas del producto, los efectos de los demás factores suelen tener un mayor peso relativo en la región”, precisaron.

Para el análisis, incorporaron en dicha estimación los precios de materias primas, tipos de cambio, brecha del producto, expectativas de inflación y la inflación observada en periodos anteriores.

Los otros aceleradores

Tras revisar el comportamiento de los factores, asignaron un peso de 18% a la presión que ejerce la depreciación cambiaria en los precios de productos de importación y en la inflación general.

Otorgaron 10% al efecto de los choques en los precios de las materias primas y 7% apenas a la brecha del producto.

Detallan que las brechas del producto han sido más estables que las expectativas de inflación, los tipos de cambio o factores idiosincrásicos y por eso mismo es que tienen una menor participación en la tendencia al alza de los precios.

Subrayaron que en la estimación de la inflación subyacente, la composición cambia.

ymorales@eleconomista.com.mx