Las asignaciones presupuestales que propone el gobierno para proyectos como el Aeropuerto de Santa Lucía o el Tren Maya para el año entrante no sorprendieron ni tienen un impacto en la calificación de México en HR ratings.

Así lo explicó el director de Análisis de la agencia, Felix Boni. Lo que estamos tomando en cuenta es que las finanzas públicas tienen un margen muy limitado por el nivel de deuda y que realmente se requiere un estímulo para el sector privado de manera que se sientan atraídos a invertir, observó.

Entrevistado por El Economista, explicó que hablar de optimismo sobre los supuestos económicos significa que hay elementos para considerar que habrá otro tipo de contexto, más predecible.

Y la realidad es que seguimos en medio de la incertidumbre por la situación sanitaria, acotó. En su opinión, ayudaría mucho a la economía y a las perspectivas otorgar mayor certidumbre y confianza en el futuro para los inversionistas domésticos y extranjeros, pues esos recursos pueden suplir el gasto que no puede ejercer el gobierno en la situación de deuda donde se encuentra.

El directivo de la calificadora mexicana refirió que la nota soberana de México se encuentra tres escalones arriba del Grado de Inversión, en “BBB+, con una perspectiva negativa”, que indica que hay posibilidades de un recorte de calificación de un nivel. No más.

Al menos aquí, en la agencia, no hay riesgo de que México pierda su Grado de Inversión en el corto plazo, sostuvo.

Sobre el riesgo que significa Pemex para las finanzas públicas, comentó que están otorgando prioridad de nuevo al proyecto del gobierno de la refinación.

Muchos consideran que no es lo óptimo para promover el crecimiento pero tampoco es una sorpresa, refirió.

Austeridad , punto a favor

Para el analista si es un punto a favor de México el compromiso con la austeridad. La proyección de Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) de 3.4% del PIB y un saldo histórico de RFSP de 53.7% del Producto, están por verse y dependerá de cómo terminen este año.

Recordemos que la caída del PIB, que en HR estiman en 10.5% para 2020 podría generar un impacto en la deuda, lo mismo que el tipo de cambio que sí se ha depreciado.

Para el analista, lo que sí es “un poco optimista” es el supuesto de un aumento de 14% en los ingresos tributarios cuando no hay de por medio una reforma tributaria y en el contexto de la actividad económica.

Pero acota que este año al menos, han hecho un buen trabajo en mantener la recaudación positiva en el contexto complicado.

 

Y perderá grado de inversión: BofA

 

Para el economista en jefe de Bank of America Securities, Carlos Capistrán, los supuestos macro en los que se basa el proyecto de Presupuesto para el año entrante son demasiado optimistas y conducirán a que México pierda el Grado de Inversión el año entrante.

Una caída del PIB de -8% para este año está lejos de la media de las expectativas en el sector privado que están en 9.9%, refiere en un análisis.

Y la previsión para el año entrante de 4.6% está igualmente lejos del 2.9% estimado por el mercado, consigno.

Este tipo de supuestos lleva a ingresos sobrestimados. Y toma el caso de los ingresos esperados de Petróleo, que serían de 22.2% del PIB, casi lo mismo que en 2019. Claramente está sobrestimado por que suponen que vendrá un precio del petróleo y producción del hidrocarburo difícil de alcanzar si no se ha presentado una inversión.

“La administración intenta mantener un presupuesto limitado para prevenir el incremento de la deuda, pero consideramos que no logrará contenerla y que la política fiscal procíclica dañará al crecimiento”.

ymorales@eleconomista.com.mx