Los movimientos al alza de la tasa de referencia que se han dado a partir de junio pasado, para ubicarse actualmente en 5%, serán un factor de presión para los créditos hipotecarios, los cuales viven todavía un momento histórico por las tasas más bajas de los últimos 20 años que se pueden encontrar en el mercado y, si bien, se prevé un ajuste en el costo estos financiamientos, éste no será factor para frenar el buen momento de colocación que se vive.

De acuerdo con cifras de la Asociación de Bancos de México (ABM), de enero a agosto del presente año la banca otorgó más de 97,000 créditos hipotecarios que significaron una derrama de cerca de los 170,000 millones de pesos, es decir un crecimiento anual de 33.9% en colocación y de casi 50% respecto al monto colocado.

Para especialistas y actores de la industria, este buen momento que vive el crédito hipotecario, el cual ha sido el más resiliente en el contexto del impacto de la emergencia sanitaria actual, se debe a la fuerte competencia que hay entre los bancos respecto a este producto y en la demanda de la población para obtener un préstamo para conseguir una vivienda.

Enrique Margain Pitman, coordinador del Comité Hipotecario de la ABM, indicó en entrevista que hace algunos meses la tasa promedio ponderada de adquisición de crédito hipotecario llegó a estar por debajo de 9%, misma que a agosto pasado subió a 9.25%, lo cual indica que gradualmente el costo de este financiamiento se ajustará conforme se eleve la tasa de referencia.

“En un proceso donde las tasas tienen una tendencia al alza, indudablemente esto mete presión y se terminará el ciclo de tasas bajas y tendrá que haber ajustes en las tasas de interés como un mecanismo de ajuste normal”, comentó Margain Pitman.

En este contexto, el representante de la ABM acotó que esta tendencia al alza no debería de ser un factor que impacte en la colocación del crédito hipotecario, pues existen otros factores que juegan a favor en la decisión de una persona para la contratación de un préstamo de esta naturaleza.

“Los mecanismos que se tienen en el otorgamiento de crédito y el diseño de los productos, ayuda a que las personas puedan seguir contratándolos. Indiscutiblemente las tasas serán mayores, pero no será a niveles que desperfilen a los clientes para poder comprar una vivienda, esto es un elemento positivo: hay que recordar que las tasas son fijas, los pagos son conocidos, estamos hablando que las hipotecas traen seguro de vida, de daño y de desempleo”, destacó Margain Pitman.

Para Cybel Magaña, directora Comercial de Crédito Hipotecario de la firma SOC Asesores, la competencia que se vive en el sector bancario en este tipo de financiamiento es un factor para que se mantengan tasas bajas, además de que el momento para obtener un crédito es idóneo para realizar una buena inversión.

“Si bien en el tema de tasas se aprieta de manera marginal, el portafolio ha sido sumamente sólido y eso ha hecho que se cierre la llave del crédito, porque en crisis anteriores se cerraba la puerta del crédito hipotecario, pero hoy se sigue colocando”, apuntó Magaña.

SE CONTROLA MOROSIDAD

Uno de los aspectos que resaltó Magaña sobre el momento del crédito hipotecario, es el de la morosidad en este tipo de préstamo, pues, según datos de la ABM, el portafolio de la banca registró a agosto pasado un índice de cartera vencida de 3.5% en este financiamiento, lo cual genera buenas perspectivas de que la oferta seguirá dinámica para el 2022.

“Si comparamos estos casi 20 meses de pandemia que llevamos, con la crisis del 2008 y el 2009, en ese momento se tenía una cartera vencida de 4.4%, en el 94 después de 17 meses de crisis se tenía una cartera vencida arriba de 16%, y hoy traemos una cartera vencida debajo de 3.5%, entonces el tema de las tasas ha ayudado a no frenar la colocación”, detalló Magaña.

Actualmente, el valor del portafolio hipotecario de la banca es cercano a los 1.05 billones de pesos, mismo que ha tenido un crecimiento en el último año de casi 10%, comportándose como el financiamiento más dinámico.

De acuerdo con la representante de SOC Asesores, para la banca mantener la colocación de este tipo de financiamiento es necesario porque le representa bonos a largo plazo, debido a que la duración del crédito promedio, que es de 15 a 20 años.

“Cada vez que se presta un crédito hipotecario son bonos a largo plazo y esto le da estabilidad al banco y esta rentabilidad

que se espera es para poder proyectar en los siguientes plazos”, comentó Magaña.

Por su parte, Margain Pitman resaltó que la perspectiva de este tipo de financiamiento es positiva debido al bono demográfico, el déficit habitacional, la creación de nuevas familias y, por su puesto, los niveles actuales de tasas de interés.

“La adquisición de una vivienda es un mecanismo de creación de patrimonio para las familias en nuestro país…El sector hipotecario ha sido muy resiliente y es un factor que ha ayudado a la recuperación económica”, apuntó Margain Pitman.

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