Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang confirmaron que durante la ceremonia de apertura del viernes pasado fueron víctimas de un ciberataque, pero se negaron a revelar la fuente.

Los servicios de internet y televisión se vieron afectados, pero los organizadores aclararon que no afectó el sistema de operaciones.

“Nuestro objetivo es mantener las operaciones seguras. No vamos a comentar sobre el tema. Nos estamos asegurando de que nuestros sistemas estén seguros”, dijo el portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI), Mark Adams.

Por su parte, el portavoz del comité organizador de Pyeongchang, Sung Baik, mencionó que todos los problemas relacionados con el ciberataque se resolvieron.

“Conocemos la causa del problema, pero ese tipo de cosas ocurre con frecuencia durante los Juegos. Decidimos con el COI que no vamos a revelar la fuente (del ataque)”, dijo a los periodistas.

Los Juegos de Invierno se realizan a sólo 80 kilómetros de la frontera con Corea del Norte, que técnicamente sigue en conflicto con el Sur, ya que su guerra de 1950-1953 terminó en una tregua más que en un tratado de paz.

Los dos equipos marcharon juntos en una ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos por primera vez desde el 2006.

Corea del Sur ha estado utilizando los Juegos Pyeongchang para romper el hielo con el aislado Norte, que recientemente ha estado intercambiando amenazas nucleares con Estados Unidos.

Señalamientos "sin escrúpulos"

Las acusaciones de dopaje institucionalizado en el deporte ruso están motivadas porque Estados Unidos “no puede ganarnos limpiamente”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

“Creo que es una forma de competencia sin escrúpulos porque el equipo estadounidense, visiblemente, no es capaz de ganarnos limpiamente”, dijo el jefe de la diplomacia rusa en una entrevista difundida por el canal Rossiya-1 y publicado por la web de su ministerio.

Con Rusia excluida de los Juegos de Pyeongchang 2018 tras destaparse un sistema generalizado de dopaje bajo el auspicio de las autoridades, Lavrov estimó que Estados Unidos culpabilizó al gigante europeo “para volver y mantener su posición de líder mundial indiscutible del deporte”.

“Los competidores deben ser apartados”, añadió Lavrov, precisando que para ellos “todos los medios son buenos” en esta “campaña antirrusa”.

Tras la exclusión de Pyeongchang por parte del COI por el dopaje ruso, que alcanzó su cima durante los Juegos de Invierno de Sochi 2014, en la ciudad surcoreana participan sólo 169 deportistas rusos limpios bajo la bandera olímpica.

Frío glacial y viento

La naturaleza se hace notar en Pyeongchang. El frío fue la primera estrella de los Juegos Olímpicos y las previsiones para los próximos días anuncian 25 grados bajo cero y fuertes vientos glaciales de más de 70 kilómetros por hora.

Para el jueves se disputará la prueba de descenso masculino de esquí, que este domingo fue suspendido por el viento en Pyeongchang

Las severas condiciones climáticas ya plantearon problemas el sábado durante la prueba de saltos de esquí. Los saltadores de trampolín normal se vieron obligados a esperar su turno en lo alto de la rampa. La prueba finalizó con más de una hora de retraso sobre el horario previsto.

“La seguridad de los deportistas es nuestra prioridad”, dijo Mark Adams, portavoz del COI.

“Todas las sedes están bien organizadas y en estrecho contacto con las federaciones internacionales. Estamos muy confiados por el hecho de que las federaciones y los deportistas saben lo que pueden hacer y lo que no deben hacer”, indicó.

Los organizadores guardan calma por el momento, ya que como es habitual en los Juegos, se han guardado días de reserva en el calendario, justamente para poder responder a los imponderables meteorológicos.

Así pues, los consejos se dirigen más hacia los espectadores en directo de las pruebas.

“Se aconseja a los espectadores vestirse con ropas de abrigo y llevar sombreros y guantes”, recordó el comité organizador de los Juegos.

Por otro lado, la carrera de eslalon gigante femenino, la primera competición femenina de esquí alpino prevista para el lunes, fue reprogramada para el jueves por los fuertes vientos que soplan en la estación de Yongpyong.

La francesa Tessa Worley, doble campeona del mundo en el 2013 y el 2017, dijo que pese al clima y el viento, ella estaba lista para competir.