El tenista italiano Fabio Fognini, quien dejó sorpresivamente en el camino a Rafael Nadal en semifinales, ganó el domingo el Masters de Monte Carlo, al vencer por 6-3 y 6-4 al serbio Dusan Lajovic.

Pese a sufrir un aparente problema muscular en el segundo set, el tenista de 31 años se convirtió en el jugador con menor preclasificación (13) en ganar el torneo desde el brasileño Gustavo Kuerten en 1999.

Cinco semanas antes del inicio del Abierto de Francia, Fognini mostró un tenis brillante en la arcilla de Monte Carlo para lograr su noveno título de individuales en torneos ATP ante Lajovic, quien no había perdido un set esta semana antes del domingo, y que no tuvo las armas para quedarse con la final.

“Me preparé para el partido lo mejor que pude porque él tiene a mi exentrenador (José Perlas) y sabía que iba a ser muy difícil, que había que correr mucho”, dijo Fognini. “Es un logro increíble. Estoy muy feliz”.

Fognini cometió varios errores no forzados al principio del partido, lo que le permitió a Lajovic quebrar en el tercer juego. Pero el serbio no pudo capitalizar su ventaja al perder su servicio en el siguiente juego.

Fognini ganó poco después tres juegos seguidos y tras mantener su ventaja selló el primer set con un impresionante revés.

Lajovic, quien también buscaba ganar su primer título de Masters, perdió dos veces su servicio al inicio del segundo set ante un Fognini que pese a presentar problemas físicos a esa altura del partido logró mantener a raya a su rival y cerrar una semana soñada.

“Estoy agotado. Es normal, termina un torneo y he ganado mi primer Masters 1000, así que mentalmente estoy cansado. ¡Pero muy feliz! He ganado un gran torneo y ese siempre fue un objetivo en mi carrera”, afirmó el nuevo campeón.

Fognini es el primer italiano en proclamarse campeón en la arcilla de Mónaco desde que lo hiciera en 1968 —justo antes del inicio de la era Open— Nicola Pietrangeli, que estaba en la grada para seguir en vivo esta final y animar a su compatriota, al que acudió a felicitar al término del partido.

La final inesperada de este año en Montecarlo estuvo marcada por el viento, que dificultó el juego, aunque Fognini se mostró más acertado con su amplio repertorio de golpes, algunos especialmente espectaculares, que provocaron la ovación de los aficionados.