Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Canadá se unieron para efectuar un boicot diplomático a los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022, como respuesta a los abusos de los derechos humanos por parte de China. Esto supondrá que los atletas participarán con normalidad, pero no habría una delegación de funcionarios y políticos que acompañe a la delegación al evento durante la inauguración el 4 de febrero y tampoco en la clausura el 20 de febrero.

Los anfitriones de los Juegos Olímpicos suelen aprovechar la atención mundial que proporciona el acontecimiento para recibir visitas de líderes o funcionarios extranjeros, sin embargo, esta edición carecerá de dichas figuras de los países previamente mencionados.

Japón fue el último país en anunciar, el 24 de diciembre, que no enviará una delegación de ministros para representar a su gobierno en Beijing 2022, aunque sí asistirán tres representantes de sus comités olímpicos atendiendo a las invitaciones del Comité Olímpico Internacional (COI). La nación suavizó su postura al no indicar que va en plan de boicot y con una actuación normal de sus atletas.

“Nosotros no usamos un término en particular para describir cómo acudiremos”, dijo Hirokazu Matsuno, secretario jefe del gabinete. Japón, aliado de Estados Unidos, pero que tiene en China a su principal socio comercial, se encuentra en una posición complicada.

Los críticos han argumentado que el trato de la nación anfitriona a los musulmanes uigures en Xinjiang equivale a un genocidio, pues se le acusa de utilizar mano de obra uigur forzada, operar un programa de vigilancia masiva, llevar a cabo esterilizaciones forzadas y destruir intencionalmente el patrimonio uigur en la región. Asimismo, el bienestar del tenista Peng Shuai han sido objeto de escrutinio.

La respuesta de China ha sido criticar a Estados Unidos y otros países por incumplir la neutralidad política requerida en el espíritu de la Carta Olímpica.

“Estados Unidos pagará un precio por su mal hacer”, afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Zhao Lijian, luego del anuncio formal de Estados Unidos e indicó que Beijing presentó una protesta oficial a Washington por el boicot.

La Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), administrada por el estado, informó que el Comité Olímpico de la República Popular Democrática de Corea (PRK NOC) y el Ministerio de Cultura Física y Deportes de Corea del Norte enviaron una carta al Comité Olímpico Chino, al Comité Organizador de Beijing 2022 y a la Administración General del Deporte de China, en la que prometieron su “pleno apoyo” para los Juegos, a pesar de que su delegación no participará debido a las “fuerzas hostiles” y la pandemia.

China es el mayor aliado y socio comercial de Corea del Norte a nivel mundial, en medio de una serie de sanciones internacionales impuestas por el programa nuclear y las pruebas de misiles de Pyongyang.

A su vez, el presidente del COI, Thomas Bach, emitió un mensaje en año nuevo, en el que reiteró su postura de que los Juegos Olímpicos y el COI deben estar “más allá de todas las disputas políticas”.

“La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Resolución de la Tregua Olímpica por consenso de los 193 estados miembros de la ONU. Esta Resolución de la Tregua Olímpica es otra demostración de que solo podemos cumplir nuestra misión de unir al mundo si todos respetan que los Juegos Olímpicos deben estar más allá de todas las disputas políticas”, señaló en su mensaje a través de Youtube.

A lo largo de la historia, los Juegos Olímpicos han sido una plataforma de exposición de conflictos políticos. En Moscú 1980, por ejemplo, Estados Unidos impidió la participación de sus deportistas, en protesta por la invasión soviética a Afganistán.

Represión política también en el deporte

Bielorrusia prohibió a dos esquiadoras de fondo, incluida una que aspiraba a clasificarse a los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022, participar en competencias internacionales después de acusarlas de ser partidarios de la oposición política en el país.

Sviatlana Andryiuk y Darya Dolidovich dijeron a Reuters que sus códigos de atletas de la Federación Internacional de Esquí (FIS), que les permiten participar en eventos importantes como las clasificatorias olímpicas, habían sido revocados. Afirmaron que el presidente de la Federación de Esquí de Fondo de Bielorrusia, Aliaksandr Darakhovich, les dijo a los funcionarios en noviembre que no las dejaran competir en eventos mundiales.

Andryiuk, que esperaba participar en Beijing 2022, dijo a Reuters que nunca había revelado su opinión política.

Parecen ser las últimas víctimas de una represión gubernamental contra los opositores a Lukashenko, lo que llevó al Comité Olímpico Nacional de la República de Bielorrusia (NOCRB) a ser puesto bajo medidas provisionales por parte del Comité Olímpico Internacional (COI). La NOCRB ha recibido varias sanciones del COI tras fallar en la protección a los atletas que habían protestado contra el presidente Lukashenko, quien dirigió la organización hasta que fue reemplazado por su hijo Viktor el año pasado.

Entre los atletas que han sido víctimas de la represión gubernamental están la velocista Kristina Timanóvskaya, la esquiadora acrobática Aliaksandra Ramanouskaya, la basquetbolista Yelena Leuchanka y el especialista en decatlón Andrei Krauchanka.

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