Lectura2:00 min
Caldo de frijoles blancos con hongos: Una receta fácil para las tardes frías

Con romero, verduras y un toque de limón, esta preparación reúne ingredientes de despensa en un plato de cuchara con sabor profundo y textura ligeramente espesa.
Las tardes de otoño invitan a volver a la cocina y poner una olla al fuego. Entre los caldos que pueden renovar el menú de casa está el de frijoles blancos con hongos: los frijoles aportan suavidad, los champiñones y las setas dan un sabor terroso, y el romero perfuma el conjunto. Es una preparación que puede llevarse a la mesa con pan tostado para una comida sencilla o una cena caliente.
La propuesta coincide con dos señales de las publicaciones gastronómicas recientes: el interés por los caldos con cuerpo y la presencia de legumbres en las recetas otoñales. En su selección de preparaciones más guardadas de la semana, publicada el 16 de octubre de 2026, Serious Eats incluyó una sopa de frijoles blancos y ajo. Por su parte, el análisis de tendencias de Tastewise para 2026 identifica interés por las sopas de base caldosa y los sabores intensos.
Te puede interesar
Aquí, la diferencia está en dorar los hongos antes de añadir el líquido y machacar una pequeña parte de los frijoles para espesarlo. Así se consigue un caldo con textura sin incorporar crema. La zanahoria y la cebolla suman dulzor, mientras que unas gotas de limón al final equilibran el plato. Para prepararlo durante la semana, conviene partir de frijoles blancos ya cocidos, caseros o de conserva.

Ingredientes
- 3 tazas de frijoles blancos cocidos y escurridos, aproximadamente 500 gramos
- 250 gramos de champiñones o cremini, cortados en cuartos
- 150 gramos de setas, cortadas en tiras
- ½ cebolla blanca, picada
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 zanahoria mediana, cortada en cubos pequeños
- 1 tallo de apio, picado
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1.2 litros de caldo de verduras
- 1 ramita pequeña de romero fresco
- 1 hoja de laurel
- 2 tazas de espinacas limpias
- 1 cucharada de jugo de limón, o al gusto
- Sal y pimienta negra al gusto
- Pan tostado para acompañar, opcional
Preparación
Dora los hongos. Seca bien los champiñones y las setas. Calienta dos cucharadas de aceite en una olla amplia y cocínalos en dos tandas, a fuego medio alto, durante 5 a 7 minutos por tanda. Deja que tomen color antes de moverlos y retíralos a un plato.
Sofríe las verduras. Baja a fuego medio y añade la cucharada restante de aceite. Incorpora la cebolla, la zanahoria y el apio; cocina de 6 a 8 minutos. Agrega el ajo y mueve durante 30 segundos, evitando que se queme.
Recupera el sabor. Vierte un poco del caldo y raspa suavemente el fondo con una cuchara de madera para desprender los residuos dorados. Añade el resto del líquido, el romero y el laurel.
Integra los frijoles. Machaca media taza con un tenedor y un poco del caldo. Incorpórala a la olla junto con los frijoles enteros y los hongos. Cuando comience a hervir, baja el fuego y cocina suavemente durante 12 a 15 minutos.
Termina el caldo. Agrega las espinacas y cocina 2 minutos más. Retira el romero y el laurel, apaga el fuego y añade el jugo de limón. Prueba antes de ajustar la sal y la pimienta.
Sirve caliente. Reparte en platos hondos y acompaña con pan tostado. Si prefieres una consistencia más ligera, agrega un poco de caldo caliente hasta obtener la textura deseada.
El detalle que cambia el resultado
Para conseguir hongos bien dorados, evita llenar demasiado la olla: si quedan amontonados, acumulan vapor y tardan más en tomar color. También conviene mantener un hervor suave después de incorporar los frijoles, para que conserven su forma y el caldo espese sin convertirse en puré.



