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Arte e Ideas

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JoCa fragmenta a las hermanas Brontë en Echoes of Haworth

JoCa crea presenta Echoes of Haworth, una colección de 22 piezas —entre óleos y esculturas de camafeos en resina— inspirada en la vida y obra de Charlotte, Emily y Anne Brontë. La curaduría es de Rafael Pérez y Pérez y la gestión de Paulina Villarreal.

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Echoes of Haworth.Foto EE: Cortesía

Gabriela Gorab

Es la serie más ambiciosa de JoCa hasta ahora y la que nació de una relectura personal —JoCa volvió a Cumbres borrascosas a los 40 años, tras leerla en la adolescencia— y de ahí se expandió hacia Charlotte y Anne, hasta convertirse en una reflexión sobre identidad, género y las estructuras que han decidido quién puede hablar y quién debe permanecer invisible.

JoCa no pinta a las Brontë como quien hace un homenaje. Las usa como punto de partida para algo que le interesa desde hace años: cómo se construye una identidad cuando el mundo no te deja mostrarla completa. Fractura los rostros con pinceladas superpuestas y con lo que él mismo llama "glitches", alteraciones que rompen la imagen sin borrarla del todo.

"La ilusión de identidad es algo que caracteriza mi obra, y a mi propia persona artística", dice, y esa frase explica bastante bien de qué va toda la serie.

El origen del proyecto no fue una decisión curatorial, fue una relectura. JoCa había leído Cumbres borrascosas de adolescente, pero fue volver a ella a los 40 años lo que le movió el piso:

"Esa novela fue el punto de partida que generó la inquietud en mí de leer también a Charlotte y a Anne Brontë y finalmente decidirme a hacer toda una serie de pinturas inspiradas en sus universos y en ellas mismas." Lo que más le llamó la atención fue que las tres hermanas tuvieran que publicar bajo seudónimos masculinos —Currer, Ellis y Acton Bell— para que alguien las leyera en la Inglaterra del siglo XIX.

Aunque el resultado se ve caótico, el proceso de JoCa es todo lo contrario. No improvisa:

"La gran mayoría de mis piezas están previamente calculadas al centímetro. Por lo que muy rara vez improviso en el proceso."

Cada retrato pasa por un boceto muy detallado antes de tocar el óleo. Y ahí está lo interesante: esa sensación de fragilidad y movimiento que transmiten las piezas nace de un control casi obsesivo, no de la espontaneidad.

Las tres hermanas no están tratadas igual dentro de la serie. JoCa buscó diferenciarlas sin romper el estilo general: a Emily la pintó más romántica, "la más enfocada en la belleza"; a Charlotte la rodeó de misterio, pensando en Jane Eyre y en "suscitar el ocultismo de guardar un secreto"; y a Anne la llevó a un lugar más realista, cercano a lo que significaba ser una institutriz invisible en esa época.

La literatura no se queda solo en el origen del proyecto, también entra directamente en los temas de la obra. JoCa habla de Cumbres borrascosas y de Agnes Grey como parte de la atmósfera de la serie, y menciona a Catherine Earnshaw —cuya alma, dice, estaba "poseída" por los páramos y por un amor que desafiaba a la muerte— como una referencia clave. De ahí salen los temas que atraviesa toda la colección: opresión, abuso hacia las mujeres e institutrices, aislamiento, empatía y crecimiento personal.

Los marcos dorados, uno de los elementos que más llama la atención de la serie, tienen dos orígenes distintos. Los que enmarcan los retratos más pequeños son marcos encontrados en un mercado, elegidos justo porque ya traían "vidas anteriores". Los ovalados que guardan los camafeos en resina, en cambio, fueron diseñados desde cero, con motivos de la Europa del siglo XIX pasados a un lenguaje contemporáneo. Y aunque el discurso curatorial habla de "jaula de oro", JoCa matiza:

"No me parece precisamente necesario que quien los vea piense en una jaula de oro, pero para mí era importante que fueran dorados por eso."

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Obra de JoCa.Foto EE: Cortesía

La serie completa tomó diez meses de trabajo y dejó más material del que finalmente se muestra. De las 25 piezas originales —21 óleos y 3 esculturas—, solo 22 entran en exhibición privada por decisión de la curaduría. Ya viene además una pieza que todavía no se ve: una escultura monumental que se develará hasta 2027. Y hay un plus algo misterioso: una docena de bocetos que nunca se pintaron.

"Quién sabe, tal vez haya por ahí algún coleccionista que me anime a pintarlos eventualmente", dice JoCa, dejando la puerta abierta.

Este cruce entre identidad y estructuras de poder no es nuevo en su trabajo. Viene de series anteriores como Little Miss / Trauma Miss, sobre la figura femenina en los concursos infantiles de belleza, y sigue en Beauty in Distress, que todavía está en proceso. Lo que espera esta vez no es que el público se quede con una imagen literal de cómo eran las Brontë, sino con algo más amplio:

"que las piezas les hagan reflexionar sobre una época, tanto psicológica como emocionalmente, y se lleven con ellos una exploración del romance, el sacrificio y la impetuosidad de estas genias que definieron a toda una generación."

La respuesta comercial ya llegó antes de que la colección se presente: 20 de las 22 piezas están vendidas en preventa. Solo quedarán dos disponibles, más cuatro ediciones en papel. No planea una segunda parte de la serie tal cual, pero tampoco cierra la puerta a esos bocetos que se quedaron fuera:

"si alguien pregunta por ellos, podríamos encontrarles un hogar."

Lo que hace distinta a Echoes of Haworth, dentro de un terreno bastante trillado como es la pintura inspirada en literatura del siglo XIX, es que JoCa no intenta ilustrar a las Brontë. Las usa para hablar de sí mismo. La referencia a Cumbres borrascosas no es un adorno contemporáneo fílmico: Catherine Earnshaw funciona casi como precedente de algo que JoCa ya venía pintando desde Little Miss / Trauma Miss, esa tensión entre lo que un rostro está obligado a mostrar y lo que en realidad esconde. Y el método, tan calculado, no le quita fuerza al "glitch"; al contrario, es lo que lo sostiene: la fractura solo se siente real si detrás hay control total. Es una obra que pide verse dos veces, porque en la segunda mirada el marco dorado deja de ser un detalle bonito y se entiende como parte del argumento.

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Gabriela Gorab

Licenciada en Artes por la Bond University, de Australia, cuenta con un programa de Emprendimiento por el MIT. Es socia de El Lion que Ruge Films, una compañía independiente de producción cinematográfica. Colabora y es consejera en diversos medios con temas relacionados al arte, la cultura y la innovación. Curadora y Co-Fundadora de Artists’ Container.

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