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Arte e Ideas

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La Fiesta del Libro y la Rosa hará un llamado a la cultura de paz

Con más de 500 actividades, invitados internacionales y una fuerte presencia juvenil, la feria de la UNAM amplía su alcance y convierte la lectura en espacio de reflexión sobre desapariciones, género y nuevas formas de participación cultural.

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Rosa Beltrán y Socorro Venegas, funcionarias de las UNAM, dieron los pormenores del festival en conferencia de prensa este martes. foto ee: eric lugo

Ricardo Quiroga

La Fiesta del Libro y la Rosa está por llegar a la mayoría de edad, como se dice coloquialmente, aunque hace tiempo que este proyecto editorial, ahora colectivo y mediado por la Coordinación de Difusión Cultural UNAM, ya daba buenas señales de madurez.

Las celebraciones formales, a las que todo el mundo está invitado, sucederán del 23 al 26 de abril —para esta edición se amplía una jornada— en el Centro Cultural Universitario y distintas sedes alternas de esta casa de estudios, mismas que serán tomadas por más de 500 actividades y un eje temático centrado en la cultura de paz bajo el lema “Nombrar para existir”.

El encuentro reunirá a escritores, académicos, artistas y lectores; instalará más de 180 stands. Entre las figuras invitadas destacan autoras y autores como Dolores Reyes, Brenda Navarro, María Negroni, Antonio Ortuño y Roger Bartra, además de actores como Joaquín Cosío y Arcelia Ramírez.

La inauguración se llevará a cabo el jueves 23 de abril, fecha que coincide con el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, dado que es a este contexto al que la fiesta debe su gestación. El conversatorio inaugural llevará por título “Un nombre para mí: desapariciones y literatura”, que abordará uno de los temas centrales de la edición y también un impostergable: la violencia y la necesidad de nombrarla desde la escritura.

Además, se realizará un homenaje al historiador Miguel León-Portilla en el centenario de su nacimiento y se presentará el libro Tiro libre. Relatos cancheros sobre futbol, una antología de textos de plumas variopintas, como Martín Caparrós, Juan Villoro, Francisco Hinojosa, Brenda Ríos, Antonio Ortuño, entre otros, mismo que será distribuido a estudiantes de nivel medio superior.

La presentación se realizó este martes en la Casa Universitaria del Libro UNAM, en voz de las y el representantes de la Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura (Literatura UNAM), la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial (Libros UNAM), la Revista de la Universidad de México (RUM) y el Sistema Universitario de Lectura Universo de Letras, encabezadas por Rosa Beltrán, coordinadora de Cultura UNAM.

Literatura frente a la violencia

Una parte considerable de las mesas, conversatorios y actividades pensadas para la edición abordarán temas como desapariciones, violencia de género, polarización y crisis social, desde una perspectiva literaria y cultural.

“Nombrar para existir es nuestro compromiso. Si nos seguimos reuniendo en torno a los libros es porque no se nos acaban las preguntas ni los pendientes ni las urgencias. Seguimos gravitando ahí. Las inconformidades nos siguen empujando a gravitar en torno a los libros para encontrar respuestas. Porque nos urge una verdadera cultura de paz y de conciencia humana”, señaló Julia Santibáñez como responsable de Literatura UNAM.

El programa incluye conversatorios sobre desaparición forzada, derechos humanos, juventudes y cultura digital, así como diálogos sobre nuevas formas de violencia en entornos virtuales, como la llamada “machósfera”. Estas discusiones buscan ampliar la idea de cultura de paz más allá de la ausencia de conflicto, hacia una práctica activa basada en el reconocimiento, la empatía y la justicia.

Santibáñez agregó: “Más allá de las cifras, lo verdaderamente lacerante es que vivimos en un país con decenas de miles de desaparecidos. La literatura tiene la responsabilidad de nombrar esas historias, de visibilizar a las víctimas y de generar espacios donde esas voces no se pierdan. Esa es una de las tareas fundamentales de esta fiesta”.

Jóvenes: el rostro de la fiesta

Uno de los ejes más relevantes de esta edición es su vínculo con las juventudes, no sólo como público, sino como participantes activos en la construcción cultural. La programación incluye talleres, espacios de mediación lectora y actividades diseñadas específicamente para infancias y jóvenes, además de iniciativas donde ellos mismos moderan, escriben y dialogan.

Hoy los jóvenes no quieren ser solo espectadores. Quieren participar, cuestionar, crear. La cultura ya no se concibe como algo que se impone desde arriba, sino como un proceso colectivo. Esto planteó Rosa Beltrán.

“La Fiesta del Libro y la Rosa por supuesto ha ido cambiando su carácter. Por ejemplo, en esta feria hay jóvenes estudiantes que forman parte del consejo, pero otros más participan como moderadores, son quienes presentan a los autores“, expuso Beltrán, y más adelante expuso, sin hacer alusiones de ningún tipo: “Una feria que tiende a tener cada vez menos participantes, no está llegando a quien tiene que llegar y no está dando lo que tiene que dar”.

Por su parte, Jorge Comensal, director de la Revista de la Universidad de México, dijo que “entre las mesas que nos interesaba mucho organizar y que ha sido un tema transversal a lo largo de los últimos números de la revista, es la polarización ideológica que hay entre muchos grupos de jóvenes. Tratamos el tema en un número que dedicamos a la cultura de paz y en esta ocasión planteamos una mesa alrededor de la machósfera y el acceso a la paz para los los jóvenes”

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