Carlos Valdés González duerme tranquilo todas las noches. En su departamento ubicado en un piso 16 –desde el cual tiene una hermosa vista de la ciudad de México se siente completamente seguro.

Como sismólogo y jefe del Servicio Sismológico Nacional sabe de los riesgos de vivir en una zona sísmica, pero también sabe que un edificio bien construido se cimienta en todo el conocimiento adquirido por la comunidad científica. De ahí, el conocido dicho popular de los sismólogos los edificios matan, no los sismos . En realidad la frase debería ser: los edificios mal construidos matan, no los sismos.

Para que una edificación sea resistente a un sismo de gran magnitud, se requiere que el diseño sea el adecuado para el sitio donde se encuentra ubicada y que los materiales usados en su construcción sean de la calidad y cantidad adecuadas. El primer paso para garantizar construcciones seguras es contar con normas y reglamentos de construcción que reúnan el conocimiento científico para las condiciones sísmicas locales.

Lamentablemente (ver la primera parte de este reportaje publicada el 18 de octubre), aunque el DF cuenta con un magnífico reglamento, algunos constructores ahorran costos usando diseños, materiales y métodos que no cumplen los requisitos mínimos para sismos. Por ello, los gobiernos no sólo tienen la obligación de ver que se elaboren las normas y reglamentos de diseño sísmico –y de mantenerlos actualizados , sino también de supervisar su cumplimiento. Sin embargo, los ciudadanos también tenemos nuestra parte de responsabilidad.

SI LLEVAS EL AUTO AL TALLER...

De acuerdo al Reglamento de Construcciones para el DF es obligación del propietario darle mantenimiento y estar al pendiente de su vivienda.

Lo voy a poner como si fueran automóviles: si está bien o está mal no es responsabilidad del gobierno repararlo ni mandarlo a afinar. Cada particular se hace cargo del mantenimiento de su automóvil. Así también debemos hacernos cargo del mantenimiento de nuestro inmueble, explica Óscar Alejandro Roa Flores, exdirector general de Prevención en la Secretaría de Protección Civil del DF. Si queremos certeza acerca de un inmueble, ya sea una casa o un departamento, un DRO es la persona indicada para consultar .

El DRO o Director Responsable de Obra se encarga de verificar que las construcciones cumplan con el diseño sísmico establecido en el Reglamento de Construcción del DF y Normas Complementarias.

En la ciudad de México, corresponde a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) llevar a cabo el registro y actualización de los carnés de los DRO, los cuales son previamente evaluados por una comisión de admisión , dice la arquitecta Adriana Sepúlveda Vildósola, directora ejecutiva de información y sistemas de Seduvi. En la página electrónica de la Seduvi puede consultarse el directorio de DROs disponibles. De acuerdo a Roa, Hay DROs cuyos honorarios son bastante accesibles para hacer una revisión .

Con respecto al lugar donde trabajamos, Roa explica: Uno como trabajador debe exigir que el lugar cuente con su Programa Interno de Protección Civil vigente .

EL PAPEL DEL CONSUMIDOR

Hay que crear una cultura. La aplicación de los reglamentos tiene que empezar por el cliente para exigir al que diseña que cumpla con las normas de seguridad , dice Sebastián Serrano Vega, ingeniero especialista en estructuras y actual presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica.

Al respecto Roa asegura: No se trata de reclamar sino de ver que se cumplan las cosas. En la medida en que nosotros demandemos ante los constructores, ante los arrendadores, ante nuestros empleadores que cumplan lo que tienen que garantizar en materia de ley, es en la medida en que difícilmente se podrán dar actos de corrupción .

Si va a comprar una propiedad lo primero que necesita saber es en qué zona de la ciudad está construido el inmueble: si es montaña (lomas), de lago o de transición ya que las condiciones del suelo determinan el efecto sísmico que puede presentarse. Para ello, existen mapas de riesgo sísmico que han sido elaborados con la información derivada de la investigación científica y que dividen a la ciudad en tres zonas.

Saber en qué zona sísmica vivo implica conocer mi riesgo y lo debería de conocer como conozco mi código postal , explica Valdés.

Saber qué hacer antes, durante y después de un sismo también dependerá del riesgo sísmico local. Conocer el riesgo sísmico del lugar donde vivo, del lugar dónde trabajo, me permite saber con anterioridad cómo reaccionar y qué medidas tomar en caso de que se presente un sismo agrega el también investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

El siguiente paso es verificar que la edificación cumpla con la normativa de seguridad para sismos de acuerdo a zona donde se ubica. Para ello, Roa recomienda que solicite le muestren los planos estructurales y las memorias de cálculo. En éstas últimas debe estar presente el cálculo de los estados límite. Estos valores tienen que ver directamente con que el edificio no se colapse durante un sismo fuerte. Con esta información un especialista puede verificar si la edificación cumple o no con el reglamento.

Revise también que los planos del proyecto ejecutivo estén firmados por el DRO. Podrá luego verificar que su nombre aparezca en el registro actualizado de Seduvi.

Protección Civil también recomienda considerar la dimensión de las escaleras, si son suficientemente amplias para facilitar el desaforo, si hay extintores o hidrantes, y si las instalaciones de gas están bien hechas.

Compre o rente haga una inspección visual del inmueble pensando que un diseño irregular debe contar con cálculos adicionales para aumentar la seguridad; que los estacionamientos en la planta baja hacen necesario reforzar la estructura y que las edificaciones deben tener cierta separación para evitar que se golpeen entre sí durante un sismo.

Roberto Meli Piralla, investigador emérito del Instituto de Ingeniería de la UNAM y experto en seguridad de construcciones nos recuerda igual que se tiene un médico de confianza hay que tener un ingeniero (o arquitecto) que pueda asesorarlo si va a comprar (o rentar) algo .

Además de los DROs, algunos colegios de ingenieros también cuentan con directorios de expertos para consultar.

Eduardo Reinoso Angulo, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM y especialista en ingeniería de riesgos naturales agrega requerimos una sociedad informada, llámense ingenieros, arquitectos, clientes, que entiendan que hay que aplicar bien el Reglamento y no que lo más barato es lo mejor .

Más información en:

  • Directorio de DROs disponibles en: goo.gl/hY1yg
  • Reglamento de Construcciones del DF: www.cuauhtemoc.df.gob.mx/trans/14/pdf/i/reglamentos/2.pdf
  • Normas Técnicas Complementarias para diseño por sismo: www.paot.org.mx/centro/gaceta/2004/octubre04/06octubre04_ter.pdf
  • Mapas (de baja resolución) sobre la zonificación y el riesgo sísmico: www.proteccioncivil.df.gob.mx/mapas_sgm/mapas_sgm2.html

Bien preparados; falta más cultura cívica

Después del exitoso megasimulacro, en el que participaron más de 6 millones de capitalinos, el secretario de Protección Civil del Distrito Federal, Elías Miguel Moreno Brizuela, aseguró que la ciudad de México está bien preparada para enfrentar un temblor pero reconoció que aún falta trabajar en algunos ámbitos más para llegar al ideal, que sería el caso de Japón, donde existe una cultura de protección civil de avanzada.

Al dar a conocer los resultados del temblor hipotético de 8.1 grados en la escala de Richter registrado a las 10:00 horas y con epicentro en Guerrero , el Secretario de Protección Civil, informó que tuvieron lugar algunas hipotéticas tragedias, como 91 muertos .

Moreno Brizuela resaltó que también se ha avanzado en la prevención, pues se cuenta con uno de los mejores reglamentos de construcción del orbe, que obliga a que cualquier edificación tenga un factor sísmico que pueda aguantar en teoría un movimiento telúrico de 8 grados.

A partir del 2009 los macrosimulacros llevados a cabo en la capital han resultado cada vez más participativos; en el realizado ayer intervinieron más de 6.5 millones de capitalinos en más de 17,000 inmuebles, el más grande que se haya hecho a nivel mundial.

(Con información de Notimex)

Daños de temblor hipotético

  • 523 lesionados.
  • 7 cortos circuitos.
  • 24 edificios colapsados de manera ?parcial.
  • 9 edificios desplomados.
  • 43 inmuebles sufrieron fracturas ?en columnas y trabes.
  • Megasimulacro
  • 6 millones 773,000 personas participaron.
  • 17,204 inmuebles estuvieron involucrados.
  • 10,516 planteles educativos.
  • 1,314 brigadas, con cuatro elementos cada una, registraron con cámaras de monitoreo.
  • 8.1 grados Richter tuvo el sismo ?simulado y 60 segundos de duración.