Frente a los nuevos paradigmas mundiales y los acontecimientos geopolíticos, la ciencia ha reformulado la forma de hacer las cosas en distintas regiones. Las crisis medioambientales, el desarrollo industrial, la educación, las fuentes de energía alternativas y la búsqueda de estrategias de crecimiento aumentan las expectativas de la ciencia, por ello, se presentó el Informe de la UNESCO sobre la ciencia .

Según el informe, cada vez más países se enfrentan a una serie de dilemas comunes, tales como la dificultad de encontrar un equilibrio entre la participación local e internacional en investigación, o entre la ciencia básica y la aplicada; la generación de nuevos conocimientos y de conocimientos comercializables, o la oposición entre ciencia para el bien común y ciencia para impulsar el comercio.

Ante estos retos, el informe presenta más de 50 aportaciones de las distintas culturas científicas del mundo, con datos de 108 países y un ensamblaje de los últimos cinco años con los informes anteriores, unido a la agenda de desarrollo hacia el 2030 propuesta por las Naciones Unidas, en el 2015, para la ciencia.

El objetivo del informe es aportar y engarzar la labor de la UNESCO con la comunidad internacional, en aras de realizar una agenda a largo plazo que permita crear políticas e indicadores, se lee en el escrito.

En más de 20 años, la UNESCO ha presentado seis informes, que ahora integran una visión hacia el 2030, pues se muestran procesos complejos que deben aprovechar los conocimientos científicos, lo que se traduce en un medio fundamental para alcanzar los objetivos de un desarrollo sustentable.

En la presentación en México de este informe, Enrique Cabrero Mendoza, director general del Conacyt, destacó que se destaca que el gasto global en investigación y desarrollo ha crecido más que la economía global, esto demuestra que los países confían y apuestan a que las inversiones en estos rubros tendrán beneficios a futuro .

Países desiguales

La directora y representante de la Oficina de la UNESCO en México, Nuria Sanz, fue la encargada de presentar el informe, en el cual destacó que a nivel mundial en el 2013 se alcanzó un gasto interno bruto en investigación y desarrollo de 1.478 billones de dólares en comparación con 1.132 billones de dólares en el 2007, lo cual representó un incremento de 47%, que tuvo lugar incluso en la recesión económica mundial.

Además, explicó que algunos países desarrollados del norte han reducido sus inversiones destinadas a Ciencia, Tecnología y Desarrollo (CTI) frente a los países en desarrollo del sur.

El panorama mundial sigue siendo considerablemente desigual; sin embargo, ya no hay un norte privilegiado y un sur que aún no llega, hay dos partes que se están acercando y hay mucha más aceleración del ingreso y de la inversión en CTI en el sur que en el norte .

Dijo que, en el caso de China, ha pasado al segundo lugar, con 20% de la inversión (global más Investigación y Desarrollo I+D) en ciencia, tecnología e innovación, por delante de la Unión Europea, con 19%, y Japón, con 10%; mientras que Estados Unidos sigue en el primer lugar, con 28 por ciento. En lo que respecta al Reino Unido, su inversión bajó de 0.43 a 0.44% frente a países en desarrollo del hemisferio sur, que han repuntado sus presupuestos, como Corea del Sur, que alcanzó el mayor crecimiento del 2005 al 2013, al pasar de un 0.60 a 0.95% de su PIB.

El informe explica que la ciencia encuentra cada vez mayor maridaje entre la tecnología y la innovación, sobre todo en aquellas economías que son de recursos medios altos y muy bajos.

Agregó que las patentes se encuentran en las manos de muy pocos países y explicó la importancia de la educación a distancia y la continuidad de los estudios para encontrar mejores empleos, así como de la significativa relación entre la industria y la ciencia. Es un filtro sin el cual no se llegará al ejercicio de la ciencia moderna , dijo.

Añadió que: En países de renta baja y media se ha experimentado casi 10% de crecimiento en CTI, y esto solamente en los últimos cinco años. En el número de investigadores ha habido un incremento de casi 5% y China se lleva casi la mitad de cómo explicar esa cifra en el mundo .

Hizo hincapié en que la producción científica ha subido en países de renta media alta, esto se ha dado de manera exponencial en el informe; en este sentido, Estados Unidos y China son los extremos de esta gráfica, pues el primer país ha descendido en todos los rubros y por el contrario el país oriental ha crecido de manera general, incluido el PIB dedicado a esta área .

Sobre Latinoamérica

El informe explica que la producción y las exportaciones de alta tecnología siguen siendo marginales en la mayor parte de los países latinoamericanos. Mientras que las políticas gubernamentales están poniendo cada vez más la mira en la investigación e innovación. A su vez, la región está liderando iniciativas para comprender y promover el rol de los conocimientos indígenas para el desarrollo. En muchos casos, se están adoptando también medidas destinadas a respaldar sectores estratégicos como la agricultura, la energía, las TIC y una concentración estratégica en biotecnologías y nanotecnologías.

Siguiendo esta línea, varios países latinoamericanos han dado a sus instituciones científicas más peso político; han formulado planes estratégicos, y diseñado una variedad de nuevos instrumentos de política, para fomentar la innovación en los sectores públicos y privados.

Sin embargo, ningún país latinoamericano, aparte de Brasil, posee una intensidad de investigación y desarrollo comparable a las de las economías de mercado emergentes dinámicas. Los países de la región aún se enfrentan a desafíos, como mejorar la estabilidad política y la gobernanza; dibujar estrategias de largo plazo; aumentar el número de investigadores; reformar el sistema educativo (fomentar carreras de ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas); aumentar las inversiones privadas en I+D y promover la integración regional para compartir los gastos en I+D.

Sobre México

Para México, los resultados no parecen alentadores, pues las gráficas y los resultados presentados por la UNESCO nos contemplan en los últimos lugares.

Ante este panorama, Cabrero manifestó que estos resultados no reflejan la realidad total de México, pues existen datos posteriores que no se han tomado en cuenta en este estudio, como los mecanismos para que el sector privado participe con mayor entusiasmo; que el sector público ha aumentado 30% en términos reales la inversión en CTI y que se está cerca de alcanzar la meta de 1% del PIB; sin embargo, datos del Banco Mundial indican que México invierte sólo 0.43% del PIB en CTI.

Nuria Sanz agregó que México avanza en el ámbito comparativo a nivel internacional y tiene muchas áreas de oportunidad para generar una mayor vinculación entre el sector productivo y el académico , aunque el esfuerzo por realizar es todavía muy grande.

Por su parte, José Franco, coordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (Fccyt), destacó que México ha avanzado mucho en los últimos años en ciencia y tecnología; no obstante, para que se siga desarrollando es necesario incrementar la participación privada.

Donde tenemos un déficit muy importante es en la parte de inversión privada, sobre todo en la parte de inversión en innovación y tecnología, y por eso México es poco competitivo y tiene poca innovación. Es una de las grandes preocupaciones .

Comentó que para que más empresas le apuesten a la innovación se requiere generar una cultura en donde la inversión privada participe en el sistema CTI.

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