En su conferencia magistral “El arte de la crítica de ballet en Rusia”, Tatiana Kuznetsova, reconocida especialista y crítica de ballet que publica en el diario ruso Kommersant, compartió en el Centro Cultural España y en el Teatro de Bellas Artes las particularidades de una profesión que requiere de una exigente formación, profundos conocimientos técnicos y una gran sensibilidad artística: la crítica de ballet.

Durante sus charlas, Tatiana destacó las particularidades que observa sobre la destacada carrera que ha construido la bailarina mexicana Elisa Carrillo.

Desde su óptica, en Rusia una de las potencias dancísticas en el ballet, se desarrolla una competitividad de innovación y de impresión en el escenario; sin embargo, la dedicación y la perfección de los pasos y el carisma de Elisa Carrillo la han convertido en una de las favoritas no sólo de ese país, sino de un conjunto de nacionalidades que conforman los jurados de premios como el Benois de la Danse.

“La escuela de Moscú es la que conserva las tradiciones de la gran interpretación, por lo que en cualquier gala internacional lo que se busca es inventar algo nuevo, por eso en la realización de los movimientos conocidos se busca hacerlo mejor que los antecesores, este ámbito competitivo es característico de la escuela de Moscú”, explicó Kuznetsova.

“Pero el éxito de Elisa no sólo ha sido en Moscú, es en el ámbito profesional, como ejemplo está este Premio Benois de la Danse, que conforman ocho países, no sólo por la interpretación, sino por la ejecución específica y su desarrollo artístico durante todo el año. En la interpretación que calificó el jurado sobre Romeo y Julieta que tiene trucos bastante complejos, el nivel de su interpretación es alta. Cuando Elisa visita Moscú es suficientemente inteligente para no complicarse y llevar con exactitud y sobriedad cada paso. Además de que ella le imprime una interpretación fuerte producto de su personalidad”, destacó la especialista.

La crítica en crisis

La crítica de ballet ha sufrido una baja importante en la época contemporánea, algunas de las revistas especializadas en danza han cerrado sus ediciones en todo el mundo, expuso la crítica de ballet, Kuznetsova.

Uno de los actos más importantes para Danzatlán, Festival Internacional de la Danza, organizado por la Fundación Elisa Carrillo, fue que una de las figuras más destacadas en la crítica de este arte compartiera sus conocimientos y saberes con periodistas, bailarines y personas interesadas en la apreciación y ejecución de la danza clásica.

“En lo personal puedo mencionar que unos 10 críticos de danza, no sé si son muchos o pocos para un país como Rusia, pero últimamente ha habido una crisis, las editoriales han cerrado”, lamentó.

Esta situación ha obligado a las personas que se dedican a este oficio a trabajar de una manera intermitente que ha enflaquecido las habilidades y la preparación en este ámbito.

Este no sería el caso en 1815, según explicó la experta, cuando se prohibió toda crítica de ballet en Rusia, todavía bajo la supervisión y dominio de la monarquía en la que sólo se podía informar de las galas que se efectuaban, ya que los bailarines podían codearse y eran considerados parte de la aristocracia, esta situación obligó a los asiduos a este arte a revelar su visión de los espectáculos de una manera más ingeniosa y que a partir de eso se derivó la crítica a un nivel estético.

Kuznetsova compartió que hasta el momento su manera de escribir una crítica de ballet no varía tanto de como se hacía hace dos siglos con las bases que sentaron Petipa y el maestro de danza ruso Titus con su “Diccionario de la danza”.

Pues tres recursos que ella ocupa para elaborar sus textos -de una extensión corta pero concisa- son: primero identificar de qué técnica de danza se trata la puesta, si es de carácter, danza folclórica, etcétera.

Luego identificar la poesía de la interpretación, si es que la obra cumple el ideal o, en su caso, qué tanto se desvía de los cánones para considerarse una improvisación y qué tan estética y pulcra ha sido la ejecución de los pasos. Finalmente hizo referencia a que el crítico u observador debe de ser consciente o debe tener conocimiento de cuáles han sido las repercusiones de la pieza en la época en la que fue creada.

Regresará a México

Tatiana compartió también que aunque su formación en primera instancia fue de una bailarina ejecutante ha decidido retomar la escritura, pues es una manera de desarrollarse en otra área que también enriquece el ámbito dancístico. Adelantó que el próximo año visitará México la compañía con la que comenzó su carrera en este arte.

“Mi formación en el marco de la danza no fue de ballet clásico, sino fue con la compañía de folclor Moiseer, que por cierto vendrá el próximo año a Danzatlán Festival Internacional de Danza en una gala”, finalizó.

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