Para Alma Guillermoprieto, la carrera periodística le llegó por accidente: nunca se había propuesto ser reportera ni “recorrer el tremebundo hemisferio latinoamericano”. Tampoco había planeado vivir sin sosiego ni padecer años enteros al calor del trópico, como lo cuenta en el prefacio de su libro Desde el país de nunca jamás, una selección de reportajes sobre los pormenores de la guerra en El Salvador y otros conflictos latinoamericanos.

Ese afortunado accidente periodístico comenzó a sus 20 años, cuando la rechazaron en una compañía de danza de Nueva York con una coreógrafa que idolatraba, y el despecho la llevó a aceptar una invitación para dar clases de danza contemporánea en las Escuelas Nacionales de Arte en La Habana, un sitio que quizá era el último lugar al que había pensado ir. Pero ahí ya no volvió a ser la misma, y tampoco volvería a bailar. Ocho años después, quizá por la fe revolucionaria que había encontrado en Cuba, decidió presenciar el renacimiento de un pequeño país latinoamericano: Nicaragua.

“En el remolino de esos días hasta yo fui a parar a Managua, ansiosa por presenciar un nacimiento tan portentoso. Hasta ese momento jamás se me había ocurrido escribir un reportaje, pero me pagó los gastos del viaje un pequeño medio de gran prestigio por aquél entonces, Latin American Newsletters, que se editaba en Londres”, consigna en su prefacio.

A partir de ese momento, el periodismo se convertiría en su vida, que ahora le “paga” con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. También desde entonces, comenzó a colaborar para medios de prestigio como The Guardian, The Washintong Post, Newsweek y The New Yorker, entre otros.

Alma Guillermoprieto, como firma sus textos, nació en 1949. Creció en el Distrito Federal, pero en su adolescencia se fue a Nueva York a estudiar danza —donde se ganó la vida como mesera—, hasta su salida a Cuba en 1968.

Además del Premio Princesa de Asturias, ha sido galardonada con el Premio a los Medios de la Latin American Studies Association (1992); el Premio MacArthur Foundation Fellow (1995), el Doctorado Honoris Causa, Baruch University (2008); la Cátedra Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara (2008); el Overseas Press Club Award (2009), y el Premio Ortega y Gasset de Periodismo (2017).

En el año de 1995, fue invitada por Gabriel García Márquez al taller inaugural de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano en Cartagena de Indias, Colombia y en el 2008 fue nombrada profesora visitante en el Centro para Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Chicago. Es miembro honorario de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias y doctora Honoris Causa por el Baruch College de la City University of New York.

Además de Desde el país de nunca jamás (2011), cabe hacer mención de sus siguientes libros: El año en que no fuimos felices (1998); Al pie de un volcán te escribo (1995); Las guerras en Colombia: Tres ensayos (1999) y La Habana en un espejo (2005).

Los miembros del jurado reconocieron el compromiso periodístico de Alma Guillermoprieto: “su profundo conocimiento de la compleja realidad de Iberoamérica, que ha transmitido con enorme coraje también en el ámbito de la comunicación anglosajona, tendiendo, de este modo, puentes en todo el continente americano”.

Ante tal distinción, la periodista mexicana reaccionó con “asombro, alegría —y susto— por su significado e historia”. Expresó que el Premio Princesa de Asturias “es la institución por medio de la cual España se enlaza al mundo y el mundo a España. Es un honor inmenso ser un eslabón más de esta historia y por fortuna no cargo con el peso del premio yo sola, pues sé que es un reconocimiento a todos los de mi oficio, el periodismo, que ha sido y sigue siendo la manera más emocionante de vivir el mundo”.

@faustoponce