La oleada de ataques israelíes, antes del amanecer de este sábado, fue una de las más intensas desde que arrancó la guerra hace una semana. Entre los blancos hubo una academia militar, un centro de mando subterráneo y un depósito de misiles.
La oleada de ataques israelíes, antes del amanecer de este sábado, fue una de las más intensas desde que arrancó la guerra hace una semana. Entre los blancos hubo una academia militar, un centro de mando subterráneo y un depósito de misiles.