El gasto final va más allá del vehículo; debes considerar seguro, tenencia o refrendo, combustible, servicios, licencia, tarjeta de circulación, llantas y hasta desembolsos hormiga, como la propina del viene-viene.
El gasto final va más allá del vehículo; debes considerar seguro, tenencia o refrendo, combustible, servicios, licencia, tarjeta de circulación, llantas y hasta desembolsos hormiga, como la propina del viene-viene.